A principio de agosto, la localidad de Comandancia Frías, ubicada en pleno Impenetrable chaqueño y cercana al límite con Salta, fue escenario de un operativo de zoonosis gratuito que reunió a profesionales y voluntarios. La iniciativa, organizada por el grupo Veterinarios Amigos de El Impenetrable, buscó garantizar atención médica a los animales en una de las regiones más aisladas de la provincia.
Quince participantes, entre veterinarios, estudiantes y colaboradores, trabajaron durante toda la jornada. En total, se atendieron más de 160 animales, de los cuales 60 fueron sometidos a cirugías. El despliegue incluyó esterilizaciones, vacunación antirrábica, desparasitaciones y controles clínicos generales, logrando un impacto directo en la salud animal y comunitaria.
Los voluntarios organizaron sus tareas en dos sectores: un quirófano con cirujanos, anestesistas y asistentes, y un área clínica para vacunaciones y consultas generales. Los casos más frecuentes estuvieron relacionados con sarna, pulgas y garrapatas, problemas habituales en contextos de hacinamiento, mala alimentación y falta de acceso a servicios veterinarios.
Además de la atención a perros y gatos, también se brindó asesoramiento a pequeños productores de ganado caprino, pieza clave en la economía familiar de la zona. La orientación incluyó información sobre enfermedades, prevención de brotes y medidas de cuidado que fortalecen la seguridad alimentaria de las comunidades rurales.

El rol de los operativos de zoonosis en los barrios
Estos operativos cumplen una función vital en territorios donde no existen centros de atención veterinaria permanentes. El acceso a esterilizaciones masivas ayuda a controlar la sobrepoblación animal y evita la propagación de enfermedades que pueden transmitirse a las personas, como la rabia o la leptospirosis.
La vacunación gratuita es otra herramienta clave. En localidades alejadas de los centros urbanos, garantizar el esquema sanitario básico en perros y gatos previene riesgos epidemiológicos que afectan tanto a animales domésticos como a la fauna silvestre. De esta manera, los operativos se convierten en una estrategia de salud pública que trasciende la atención individual.
A su vez, el contacto directo con los vecinos fomenta la educación ambiental y el compromiso ciudadano. A través de charlas y recorridas casa por casa, los equipos veterinarios explican la importancia del cuidado responsable de las mascotas, la higiene en los hogares y la protección de los recursos naturales, construyendo conciencia ecológica a nivel comunitario.
Una jornada con participación comunitaria
El operativo se llevó a cabo en la escuela EEP 780 “Padre Severiano Ayastuy Errasti”, espacio al que los vecinos concurrieron tras la difusión en radios locales y el contacto con referentes barriales. En varios casos, los propios voluntarios recorrieron las viviendas para alentar la participación y generar confianza en familias que nunca habían llevado a sus animales a una consulta.
La articulación con la comunidad permitió atender no solo mascotas, sino también animales de cría. El asesoramiento a productores fortaleció la prevención de enfermedades en el ganado, evitando pérdidas económicas y reforzando la seguridad alimentaria local.

Retos y compromisos futuros
El despliegue dejó en evidencia las dificultades de sostener este tipo de iniciativas. Los recursos provienen de aportes solidarios, colaboraciones institucionales y del acompañamiento de municipios como el de Fuerte Esperanza, del cual depende administrativamente Comandancia Frías.
Las malas condiciones de los caminos y la falta de transporte adecuado representan obstáculos permanentes para trasladar equipos y profesionales. Sin embargo, el compromiso del grupo sigue firme: la meta es ampliar los operativos, sumar más participantes y abarcar mayor territorio en el futuro.
Con cada jornada, se refuerza una premisa central: la salud animal está directamente vinculada con el bienestar comunitario y con la sostenibilidad ecológica de los territorios más postergados.



