La historia de los carpinchos en Nordelta sumó estos días un episodio triste. Es que, desde la agrupación «La Voz de los Carpinchos«, formada por vecinos del barrio, aseguran que en los últimos seis meses murieron 46 animales.
Sería, según denunciaron a través de las redes, entre otras cuestiones, a causa de atropellamientos y nuevos avances de construcción en su hábitat. «Debería dar vergüenza«, expresaron.
«Vergüenza»: denuncia de muerte de carpinchos y fuerte reclamo
«Decir que murieron 46 carpinchos en 6 meses debería dar vergüenza a quienes están encargados de protegerlos», expusieron en una publicación reciente desde las redes de la agrupación.
«Evidentemente, no se está haciendo lo suficiente o, mejor dicho, nada para evitar este desastre. El último desmonte los dejó literalmente en la calle y, como respuesta inmediata a esto, aparecen las muertes y el pedido de ‘traslado’ para poder seguir construyendo todo», escribieron.

«Una sociedad evolucionada cuida el ambiente, cuida lo irrecuperable y busca el equilibrio. Desde LA VOZ DE LOS CARPINCHOS queremos expresar nuestra tristeza y preocupación porque en esa cifra no se cuentan los bebés ahogados por no poder salir de las lagunas, los que mueren de muerte dudosa por heridas o vaya uno a saber por qué», cuestionaron en el mismo texto.
«CUIDAR A LOS CARPINCHOS ES CUIDAR A NUESTRA FAUNA, ¡LA DE TODOS! Por eso, te pedimos que te sumes, así somos cada vez más», reclamaron al finalizar.
Carpinchos en Nordelta: cómo inició la historia
Cabe recordar que los carpinchos están en el barrio de Nordelta porque es su hábitat natural. Se construyó sobre un área de humedales del Delta del Paraná, que es el ecosistema propio de estos roedores.
Al urbanizar la zona, se fragmentaron los espacios naturales, lo que forzó a los animales a desplazarse. La falta de depredadores naturales en el entorno urbano de Nordelta, sumada a la abundancia de agua y pasto de los jardines, creó condiciones ideales para su reproducción.
Por esta razón, la población de carpinchos también creció considerablemente y comenzó a interactuar más frecuentemente con los habitantes.

La presencia de estos animales expone el conflicto entre el avance de la urbanización y la conservación de los ecosistemas nativos.
Traslado, control, polémica y una medida oficial que reabre el debate: la propuesta más reciente
El futuro de los carpinchos de Nordelta vuelve a estar en el centro de la escena. Tras una reunión entre el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación y representantes de la Asociación Vecinal Nordelta (AVN), se resolvió avanzar con un plan de traslado hacia una isla del Delta del Paraná.
La prueba piloto implicará el traslado de tres familias de carpinchos, unas 70 individuos, a una reserva de 60 hectáreas. Los costos de la operación estarán a cargo de la AVN, que justificó la medida señalando que solo en el primer semestre de 2025 murieron 43 ejemplares atropellados.
Además, se anunció la implementación de un programa de control poblacional mediante vacunas anticonceptivas, que serán aplicadas con dardos y gestionadas con autorización del SENASA. Esta alternativa, menos invasiva que la captura, busca mitigar la reproducción descontrolada.
Sin embargo, organizaciones ambientalistas y defensoras de los derechos de los animales expresaron su rechazo a la vacunación y al traslado, advirtiendo sobre sus posibles consecuencias. La decisión vuelve a exponer la tensión entre el desarrollo urbano y la conservación de la fauna silvestre.



