El planeta está enviando señales de alarma imposibles de ignorar: la Tierra está cada día más cerca del «caos climático».
El 2024 fue el año más caluroso registrado en la historia, posiblemente el más cálido de los últimos 125.000 años.
Por ello, los científicos advierten que la Tierra se aproxima peligrosamente al «caos climático».
Un nuevo informe revela que 22 de los 34 indicadores clave de la salud planetaria ya están en niveles récord.
Alerta por el «caos climático»: los signos vitales del planeta se deterioran
El estudio ‘El Estado del Clima 2025‘, publicado en la revista BioScience y liderado por la Universidad Estatal de Oregón, documenta el empeoramiento continuo de los principales indicadores climáticos.
La concentración de gases de efecto invernadero, la temperatura global media, la extensión del hielo polar y los glaciares, junto con la deforestación y la pérdida de biodiversidad, muestran tendencias cada vez más negativas.
Además, el consumo de combustibles fósiles alcanzó un máximo histórico el año pasado.
El calor oceánico y la pérdida de cobertura arbórea por incendios forestales también registraron cifras sin precedentes.

Finalmente, los desastres climáticos se multiplicaron tanto en frecuencia como en intensidad durante 2024 y 2025.
Consecuencias mortales y costosas del «caos climático»
Los eventos extremos dejaron un rastro devastador en los últimos años.
El estudio ejemplifica con las últimas inundaciones en Texas, que causaron al menos 135 muertes, mientras que los incendios forestales en Los Ángeles generaron daños superiores a los 250.000 millones de dólares.
En el sudeste asiático, el tifón Yagi también se cobró la vida de más de 800 personas.
«Sin estrategias eficaces, nos enfrentaremos rápidamente a riesgos cada vez mayores que amenazan con desbordar los sistemas de paz, gobernanza y salud pública y ecosistémica», advirtió William Ripple, profesor de la Universidad Estatal de Oregón e investigador principal del estudio.
El científico alertó sobre la trayectoria peligrosa en la que se encuentran el planeta y la humanidad.
Pese al panorama crítico, los investigadores enfatizan que aún existe margen de acción.
El informe subraya que cada fracción de grado de calentamiento evitado es crucial para el bienestar humano y ecológico, incluso si no se alcanza el objetivo del Acuerdo de París.
Las energías renovables, como la solar y eólica, podrían suministrar hasta el 70% de la electricidad mundial para 2050.

La eliminación rápida de los combustibles fósiles representaría una de las mayores contribuciones a la mitigación del cambio climático.
Además, la protección y restauración de ecosistemas como bosques, humedales, manglares y turberas podría eliminar alrededor de 10 gigatoneladas de emisiones de CO₂ anuales para 2050, equivalente al 25% de las emisiones actuales.
Actuar ahora es más económico
Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, que representa entre el 8% y 10% de las emisiones globales, junto con la transición hacia dietas más ricas en plantas, puede disminuir sustancialmente las emisiones mientras promueve la salud humana y la seguridad alimentaria.
Los científicos enfatizan que las estrategias de mitigación son rentables y urgentes.
El costo de mitigar el cambio climático resulta mucho menor que los daños económicos globales que podrían causar sus impactos.
Sin embargo, los especialistas advierten que «la ventana se está cerrando» y que retrasar la acción conllevará mayores costos e impactos más graves.



