Cataluña anunció un plan de reducción drástico de su población de jabalíes tras el brote de peste porcina africana detectado en Cerdanyola del Vallès.
El conseller de Agricultura, Óscar Ordeig, confirmó que el objetivo es reducir a la mitad los ejemplares que habitan el territorio.
La región cuenta actualmente con una población de jabalíes que oscila entre 125.000 y 180.000 ejemplares, según la época del año y los ciclos de cría.
Esto significa que se cazarán como mínimo 60.000 animales para alcanzar la meta establecida por el Govern.
Mesa del Jabalí para coordinar acciones
Ordeig anunció la creación de la Mesa del Jabalí de Cataluña, un espacio donde organizaciones implicadas, administraciones y cazadores acordarán cómo afrontar la sobrepoblación de esta especie.
La iniciativa busca establecer medidas concretas para aumentar las capturas de forma coordinada.
La densidad media actual es de 6,3 jabalíes por km², con una población reproductora estimada de 125.000 ejemplares. La Dirección General de Bosques propuso establecer un objetivo máximo de 4 jabalíes por km².
«Para lograrlo, hay que reducir al 50% la población de jabalíes, que en determinadas zonas de Cataluña está disparada», explicó Ordeig durante su comparecencia en el Parlament.

Incentivos económicos para capturar jabalíes
Desde 2021, la Generalitat mantiene una línea de ayudas de un millón de euros anuales para fomentar la captura de jabalíes. El programa incluye:
- Incentivos de hasta 20 euros por ejemplar capturado
- Ayudas para transporte de piezas entre 5 y 10 euros por animal
- Subvenciones para mejorar puntos logísticos de carne de caza
La medida responde a múltiples factores. Los jabalíes son responsables del 90% de los accidentes causados por fauna, actúan como vectores de enfermedades como la peste porcina africana y generan daños importantes en los cultivos.
La situación del brote de peste porcina
Doce días después de la declaración del foco, se mantuvieron 13 positivos de peste porcina africana, todos localizados dentro del radio de seis kilómetros desde los dos primeros casos hallados en Bellaterra.
«La peste no está en ninguna granja», aseguró Ordeig. El conseller recordó que las 55 granjas en el área de vigilancia de 20 kilómetros dieron resultados negativos.
La consellera de Interior, Núria Parlon, detalló que 2.620 efectivos de distintos cuerpos intervinieron hasta el momento para contener el foco.
Se inició una segunda fase con capturas intensificadas de jabalíes con armas de fuego con silenciador en el radio de 20 kilómetros.
El Govern reiteró su «total apoyo» al comité auditor de expertos que analiza si la peste porcina pudo haber salido de algún laboratorio.
El más cercano es el centro de salud animal IRTA-CReSA, ubicado en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Un grupo de expertos presentará un primer informe la próxima semana sobre el origen del brote.
El documento también estudiará si unas obras cercanas a las instalaciones del CRESA tuvieron alguna relación con el foco.
En el Congreso de los Diputados, el ministro Luis Planas explicó que continuaron las negociaciones para reabrir exportaciones y recordó que el control de la sobrepoblación de fauna silvestre es competencia de las autonomías.



