En el río Drina, en Bosnia y Herzegovina, toneladas de basura generan un nuevo desastre ecológico al este de la nación.
Allí, las máquinas trabajan sin descanso para retirar los residuos acumulados junto a una central hidroeléctrica en Visegrad.
El problema se repite cada invierno cuando las lluvias arrastran residuos desde vertederos ilegales de Bosnia, Serbia y Montenegro.
En este proceso, la basura se acumula río abajo en el Drina hasta formar una espesa capa de plástico, muebles y electrodomésticos.
«Este es un claro ejemplo de la falta de voluntad política y de la inactividad de todas las instituciones competentes», afirmó Dejan Furtula, activista que dirige el grupo ecologista Eko Centar.
«Se reúnen año tras año y hacen promesas, pero estas escenas se repiten«, añadió.

La basura en el río Drina: un desastre por culpa de tres países
Los residuos proceden de vertederos ilegales situados río arriba en Bosnia, Serbia y Montenegro.
El fenómeno ocurre debido a que varios afluentes más pequeños de toda la región desembocan en el río Drina y suman basura para su contaminación.
Por ello, año a año la superficie verde esmeralda del río Drina queda cubierta por una capa de basura que incluye botellas de plástico, pedazos de madera, barriles oxidados, electrodomésticos e incluso animales muertos.
Además, Furtula asegura que también hay residuos médicos entre los desechos: «Esto es un desastre ecológico«, afirmó el activista.
«El río Drina es rico en peces, y se pueden imaginar las toxinas que se liberan aquí de la basura, hay prácticamente de todo, es una gran catástrofe«, advirtió en diálogo con Euronews.
El problema de la basura en el río Drina alcanza su punto álgido en los meses de invierno, cuando los ríos crecidos arrasan los vertederos ilegales situados en sus orillas.
En verano, estos mismos ríos son frecuentados por aficionados al rafting y amantes de la naturaleza.

Promesas incumplidas y aspiraciones europeas en riesgo
Las autoridades de los tres países se comprometieron a trabajar juntas para resolver el problema.
Es que, aunque los ministros de Medio Ambiente de Bosnia, Serbia y Montenegro celebraron una reunión en el lugar en 2019, años después no se vislumbra ninguna solución.
La situación ilustra cómo, décadas después de las devastadoras guerras de los años noventa en la antigua Yugoslavia, la región sigue rezagada con respecto al resto de Europa en materia de protección medioambiental.
Por ejemplo, además de la contaminación de los ríos, muchos países de los Balcanes Occidentales sufren otros problemas ambientales. Uno de ellos es el altísimo nivel de contaminación del aire en varias ciudades.
Pese a esto, Bosnia, Serbia y Montenegro aspiran a ingresar en la Unión Europea, pero la entidad que exige abordar la protección medioambiental como condición clave para la adhesión al bloque.
En este sentido, Furtula propuso varias opciones para enfrentar el problema:
- Cartografiar los vertederos ilegales en los tres países
- Instalar cámaras de vigilancia en varios municipios
- Colocar barreras para evitar que todos los residuos lleguen hasta Visegrad
Cuando se retira del río, la basura acaba en el vertedero local, donde se quema lentamente y libera partículas tóxicas al aire. Furtula describió esto como un «círculo vicioso» que contamina su ciudad.
«Llega de tres países, Montenegro, Serbia y Bosnia«, señaló el activista sobre la basura del río Drina. «Pero nadie quiere admitir que es suya», concluyó.



