La Wildlife Conservation Society (WCS) ha encendido las alarmas sobre la hiena rayada (Hyaena hyaena), uno de los carnívoros más ignorados del mundo. Aunque antes estaba ampliamente distribuida en África, Asia y Medio Oriente, hoy su población silvestre se estima en menos de 10.000 individuos adultos, lo que refleja un declive silencioso y preocupante.
En la CoP15 de la CMS, la WCS instó a los gobiernos a otorgar a la especie una protección dual bajo la Convención sobre Especies Migratorias, lo que permitiría coordinar acciones internacionales más sólidas. Actualmente, la hiena rayada figura como “Casi Amenazada” en la Lista Roja de la UICN, una categoría que puede dar una falsa sensación de seguridad.
Características y rol ecológico
La hiena rayada es la más pequeña de las especies de hienas, con un peso cercano a los 35 kg. A diferencia de la hiena manchada, lleva una vida discreta, generalmente solitaria o en parejas monógamas. Es nocturna y difícil de observar en su hábitat.
- Alimentación: principalmente carroña, aunque puede cazar.
- Función ecológica: al consumir cadáveres y residuos orgánicos, previene la propagación de enfermedades y recicla nutrientes.
- Movilidad: puede recorrer más de 11 km diarios y desplazarse hasta 80 km, cruzando fronteras nacionales.
Amenazas principales
Las hienas rayadas enfrentan múltiples presiones derivadas de la actividad humana:
- Matanza en represalia: envenenamientos y caza por conflictos con ganaderos.
- Pérdida de hábitat: expansión agrícola, infraestructura y conflictos armados que fragmentan ecosistemas.
- Caza ilegal: partes de su cuerpo son utilizadas en prácticas tradicionales.
- Declive de presas naturales: las obliga a acercarse a asentamientos humanos, intensificando el conflicto.
Ejemplos críticos se registran en Tayikistán, donde la especie está clasificada como En Peligro Crítico, y en Nepal, donde los cebos envenenados son la principal causa de mortalidad.

Propuestas de conservación
La WCS y gobiernos como Tayikistán y Uzbekistán impulsan su inclusión en los Apéndices I y II de la CMS:
- Apéndice I: protección estricta, prohibición de caza y restauración de hábitats críticos.
- Apéndice II: coordinación internacional para estrategias conjuntas de conservación.
Además, se promueven modelos de participación comunitaria:
- En Khatlon (Tayikistán), organizaciones como NABU han integrado comunidades locales en equipos de monitoreo, protegiendo una población estimada en menos de 30 individuos.
- Programas educativos buscan desmontar mitos culturales y fomentar la tolerancia hacia la especie.
- Estrategias de restauración alimentaria, como la plantación de olivos rusos, ayudan a reducir la dependencia de cultivos humanos.
Conectividad y cooperación internacional
Investigaciones en Nepal muestran que los parques nacionales no bastan: las poblaciones fuera de áreas protegidas desaparecen rápidamente. Se propone el concepto de “conectividad funcional”, que permita a grupos aislados desplazarse y mantener diversidad genética mediante corredores ecológicos.
La inclusión en la CMS reforzaría la protección legal y facilitaría el intercambio de información entre países, clave para una especie que cruza fronteras con frecuencia.
La hiena rayada, discreta y poco estudiada, cumple un papel esencial en la salud de los ecosistemas áridos. Sin embargo, su resiliencia enfrenta un límite crítico. Desde los olivares devastados en Líbano hasta los hábitats fragmentados de Asia Central, las señales de colapso son evidentes. Sin una acción coordinada e inmediata, este depredador ignorado podría avanzar silenciosamente hacia la extinción.



