La Semana de la Moda de Milán enfrenta un nuevo golpe: Visa anunció oficialmente la finalización de su patrocinio debido al uso continuado de pieles en las pasarelas. La decisión se suma a la retirada de DHL y Wella, marcando la salida de tres grandes patrocinadores corporativos en lo que va de 2026.
La medida llega tras una campaña internacional impulsada por la Coalición para Abolir el Comercio de Pieles (CAFT), que organizó 13 protestas en siete días frente a sedes de Visa en ciudades como Londres, Múnich, Nueva Jersey, Nueva York, Miami, Atlanta y San Francisco. Los activistas también confrontaron a Carlo Capasa, presidente de la Camera Nazionale della Moda Italiana (CNMI), en eventos académicos y de moda en Europa.
Reacciones de los activistas
En un comunicado, Suzie Stork, directora ejecutiva de CAFT, celebró la decisión:
“Felicitamos a Visa por tomar la decisión correcta al romper relaciones con la Semana de la Moda de Milán y la CNMI. El mensaje es inequívoco: la negativa a prescindir de las pieles representa un riesgo, y el mundo empresarial lo sabe”.
Los activistas aseguran que continuarán presionando a los patrocinadores restantes hasta que la Semana de la Moda adopte una política libre de pieles.

El trasfondo del debate
La producción de pieles ha sido ampliamente documentada como una práctica que causa:
- Sufrimiento severo a millones de animales criados en cautiverio.
- Daños ambientales significativos por el uso de químicos en el curtido.
- Riesgos para la salud pública, vinculados a la transmisión de enfermedades zoonóticas.
A pesar de la presión internacional y del éxodo de patrocinadores, la CNMI mantiene su postura de permitir pieles en las pasarelas, lo que ha intensificado las campañas de boicot.
La participación de CAFT en la lucha contra el uso de pieles
La Coalición para Abolir el Comercio de Pieles (CAFT) es una organización de base global que busca desmantelar la industria peletera mediante campañas de presión descentralizadas. Representa a activistas de distintos países que denuncian la crueldad de la cría de animales para pieles y exigen responsabilidad corporativa frente a la explotación animal.
La salida de Visa refuerza el mensaje de que las empresas no quieren asociarse con prácticas consideradas crueles y obsoletas. La Semana de la Moda de Milán enfrenta un desafío reputacional creciente: adaptarse a las demandas de sostenibilidad y ética, o seguir perdiendo apoyo corporativo en un mundo cada vez más consciente del impacto ambiental y social de la moda.



