El satélite Sentinel-6 Michael Freilich, proyecto conjunto de la NASA y socios europeos, registró la llegada de una masiva masa de agua cálida al océano Pacífico, posicionada frente a las costas de Perú, Ecuador y Colombia. Este comportamiento anticipa el desarrollo del fenómeno climático El Niño hacia finales de año.
Los científicos utilizan la elevación del nivel del mar como indicador del aumento de temperatura oceánica. En mayo, las mediciones confirmaron que el nivel del mar en Perú estaba 15 cm por encima del promedio histórico.
Ondas Kelvin: el motor del fenómeno
El monitoreo satelital sigue las llamadas ondas Kelvin cálidas, olas subacuáticas que se forman cuando los vientos alisios cambian de dirección o se debilitan. Estas ondas transportan agua cálida desde el Pacífico occidental hacia Sudamérica.
Cronología del evento actual:
- Enero: pequeña onda Kelvin detectada cerca de Micronesia.
- Marzo: nueva onda con mayor fuerza avanzó hacia el este.
- Mayo: impacto en Perú con aumento significativo del nivel del mar.
El fenómeno se consolida cuando múltiples ondas Kelvin se suceden durante meses, acumulando agua cálida frente a las costas sudamericanas.

Impactos globales de El Niño
El Niño altera los patrones atmosféricos y tiene consecuencias socioeconómicas de gran alcance:
- Lluvias torrenciales e inundaciones en algunas regiones.
- Sequías severas en otras zonas del planeta.
- Cambios en la corriente en chorro y variación en la trayectoria de tormentas.
Ejemplos históricos:
- Eventos moderados (2018, 2023): impactos confinados al Pacífico tropical.
- Grandes fenómenos (2015-2016): sequías extremas en África e inundaciones en California.
Un legado científico desde 1992
El Sentinel-6 Michael Freilich, lanzado en 2020, cartografía la altura del agua cada 10 días con precisión milimétrica. Continúa el legado iniciado en 1992 por la misión TOPEX/Poseidon. Su sucesor, el Sentinel-6B, será lanzado en noviembre de 2025 y asumirá el reemplazo definitivo en 2026.
La misión forma parte del programa europeo Copernicus y cuenta con la cooperación de la ESA, EUMETSAT, NASA, NOAA y el soporte técnico de la agencia espacial francesa CNES.
El avance de esta masa cálida confirma que el fenómeno de El Niño está en proceso de activación. Aunque comenzó más tarde que los devastadores eventos de 1997 y 2015, los científicos advierten que su magnitud podría alcanzar niveles similares.
Los próximos meses serán clave para evaluar la intensidad y los impactos globales de este fenómeno climático.



