Con estética mundialista, murga de cancha, tarjetas rojas gigantes y un VAR que marcó una “falta alevosa”, la organización Sinergia Animal Internacional protagonizó su performance más grande hasta la fecha en Plaza de Mayo. El objetivo: exigir que la cadena gastronómica adopte una política libre de jaulas para su abastecimiento de huevos.
Más de setenta activistas de Argentina, Colombia, Chile, Brasil, Perú, Tailandia e Indonesia se unieron para sacarle tarjeta roja a Mostaza. La intervención transformó el emblemático espacio público en una cancha de fútbol simbólica, donde una bandera de tres metros simulaba el campo de juego donde se disputaba el partido entre el bienestar animal y la indiferencia empresarial.
Al ritmo de bombos y cánticos de tribuna, decenas de personas levantaban carteles con consignas ingeniosas como “Mostaza, el único que se achica sos vos”, “Dejá de hacer tiempo con los animales” y “#RojaParaMostaza”.
Falta de diálogo y el contraste con la competencia
“Hoy reunimos a personas de distintos rincones del mundo para visibilizar una situación que no puede seguir ignorándose. Una de las empresas más importantes del sector gastronómico argentino continúa sin asumir un compromiso básico de bienestar animal”, afirmó Carolina Galvani, fundadora de Sinergia Animal.
Durante los últimos siete años, la organización intentó establecer canales de comunicación con la compañía en numerosas oportunidades sin obtener respuesta. Actualmente, Mostaza es la segunda cadena de hamburgueserías de Argentina y la única de gran envergadura que aún no cuenta con una política de abastecimiento libre de jaulas.
Competidores directos como McDonald’s, Burger King, Subway y Carne Hamburguesas ya anunciaron compromisos públicos en esa dirección.
El reclamo detrás de la tarjeta roja
La protesta busca concientizar sobre una realidad invisible para los consumidores:
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En Argentina, alrededor de 62 millones de gallinas ponedoras son utilizadas por la industria.
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La gran mayoría permanece confinada en jaulas en batería, un sistema que les impide realizar comportamientos naturales básicos como caminar, extender las alas o anidar.
La elección de la estética futbolera no fue casualidad. Desde la organización señalan la contradicción de que Mostaza invierta millones en marketing utilizando a figuras de la Selección Nacional, mientras se queda rezagada frente a los estándares globales de responsabilidad.
“Los argentinos estamos acostumbrados a competir en lo más alto y no estamos de acuerdo con la crueldad animal. Hacen marketing diciendo que ‘no se achican’ y promocionando hamburguesas con doble huevo, pero sus acciones demuestran lo contrario. Lo que pedimos es simple: un compromiso concreto para dejar atrás las jaulas”, señaló Romina Viscarret, directora de Sinergia Animal Argentina.
Con esta masiva acción, la organización aseguró que continuará impulsando campañas públicas hasta obtener una respuesta oficial por parte de la compañía.




