El senador bonaerense Pablo Morillo, de La Libertad Avanza, presentó un proyecto que busca prohibir el uso de caballos y otros animales para tirar carros en toda la provincia de Buenos Aires. La iniciativa plantea impedir la tracción a sangre animal, crear un sistema de rescate de equinos y establecer programas de transición para los trabajadores que dependen de esta actividad.
La propuesta define la tracción a sangre como la utilización de animales para arrastrar carros u otros dispositivos mediante su propia fuerza. La futura autoridad de aplicación tendría la tarea de supervisar el cumplimiento de la norma, recibir denuncias, realizar controles veterinarios y disponer el secuestro preventivo de los animales en casos de maltrato, crueldad o abandono.
Protección de los animales
Uno de los puntos centrales establece que los caballos retirados de la actividad no podrán ser comercializados, faenados, alquilados ni destinados a actividades turísticas, recreativas o deportivas. Además, la utilización de tracción a sangre será considerada un acto de maltrato animal en los términos de la Ley Nacional 14.346, con las sanciones correspondientes.
El proyecto también prevé la creación de un registro de infractores y la imposición de multas en casos de reincidencia, además de exigir el reintegro de los gastos ocasionados por el rescate y atención veterinaria de los animales.
Reconversión laboral y social
Morillo aclaró que la iniciativa no busca prohibir la actividad de recuperación urbana de residuos, sino eliminar el uso de animales para esa tarea. Para ello, se contemplan programas de transición, asistencia y capacitación que permitan a los trabajadores acceder a vehículos motorizados como alternativa.
Esto permitiría mejorar la productividad, garantizar condiciones laborales dignas y reducir los riesgos de accidentes viales.
Fundamentos del proyecto
El senador argumentó que los caballos utilizados para tracción suelen encontrarse en condiciones de deshidratación, desnutrición, sobrecarga y falta de controles sanitarios, además de sufrir lesiones provocadas por carros y arneses. Señaló que en una sociedad moderna es inaceptable la cruel agonía y muerte por tétanos, abandonos o alquileres forzados.
En muchos municipios, pese a contar con regulaciones, aún se observa el tránsito de carros impulsados por caballos. En General Pueyrredon, el Concejo Deliberante convocará a una jornada de debate con la participación de carreros y proteccionistas.

Beneficios de la prohibición
La erradicación de la tracción a sangre en Argentina se justifica en tres ejes principales:
Bienestar animal: los caballos urbanos suelen sufrir desnutrición, agotamiento extremo y lesiones crónicas. La Ley 14.346 tipifica y penaliza estos abusos.
Reconversión laboral: la entrega de motocarros o vehículos adaptados permite a los recicladores trabajar con mayor seguridad y dignidad.
Seguridad vial y salud pública: la circulación de carros tirados por caballos en avenidas y rutas es un factor de alta siniestralidad. Además, el manejo informal de residuos genera focos infecciosos que pueden mitigarse con sistemas formales de recolección.
Panorama nacional
Actualmente no existe una ley nacional unificada que prohíba la tracción a sangre en todo el país. Sin embargo, diversos municipios y provincias aplican sus propias normativas. En distritos como Lanús, Avellaneda y Berazategui, donde ya está prohibida, los gobiernos locales implementaron programas de sustitución gradual.
La propuesta de prohibir la tracción a sangre en Buenos Aires abre un debate sobre el bienestar animal, la modernización del reciclaje urbano y la dignidad laboral de los trabajadores. La iniciativa busca reemplazar el uso de caballos por vehículos motorizados, erradicar el maltrato y garantizar un tránsito más seguro en las ciudades.



