Autoridades ambientales del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, en Medellín (Colombia), rescataron un mono araña. El primate era tenido ilegalmente como mascota.
El ejemplar, un macho joven, fue trasladado al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (CAVR), donde especialistas constataron ansiedad, deterioro físico y signos de amansamiento anormal.
Además, presentaba:
- Lesión en un colmillo, posiblemente por una dieta con exceso de azúcar.
- Resequedad en la piel.
- Ausencia de vocalizaciones naturales, clave para su comunicación.
Impacto de la captura ilegal en su conservación
El subdirector ambiental del Área Metropolitana, Alejandro Vásquez Campuzano, declaró que el mono araña no pertenece al territorio metropolitano y que su presencia confirma el impacto del tráfico de fauna en Colombia.
Esta especie es considerada vulnerable en Colombia. Se encuentra en peligro crítico de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Un primate clave para el ecosistema
El mono araña, uno de los primates más grandes de América, es:
- Diurno y arborícola, adaptado a la vida en los árboles.
- Esencial en la dispersión de semillas, contribuyendo a la regeneración de los bosques tropicales.
Sin embargo, la captura indiscriminada y la expansión de la deforestación amenazan seriamente su supervivencia.
¿Por qué se le dice mono araña?
Sus brazos y piernas son fuertes y largos, en tanto su cabeza es pequeña en relación con su cuerpo, por estas características se le llama mono araña.
Su cola, al ser muy larga y callosa en la punta, le es útil para colgarse de las ramas y moverse entre la vegetación que lo rodea.
Antecedentes preocupantes en rescates
Durante la última década, el CAVR ha recibido 20 ejemplares de esta especie.
«Convertir un mono araña en una mascota es arrebatarle su naturaleza y poner en riesgo su supervivencia», subrayaron las autoridades.
Foto de portada: EFE



