Tota, la hormiguera salteña es la esperanza del Iberá

Increíble que un simple animal pueda llenar de felicidad y esperanzas a la mismísima naturaleza. El litoral está de fiesta porque Tota, una osa hormiguera donada por Salta a Corrientes, tuvo su segunda cría en el Iberá y está poblando de esta especie una región de donde se había extinguido por innumerables razones.
 

La ONG Proyecto Iberá anunció con bombos y platillos el nacimiento de una nueva cría de Tota, la osa salteña donada a este Proyecto. Los encargados del proyecto observaron que la primera cría de Tota se independizaba porque tenía una cría bebé en sus espaldas, y no pudieron contener la alegría. “Nos extrañó que se estuviera separando de su madre a una edad tan temprana. Pronto descubrimos la razón de este fenómeno cuando, para nuestra sorpresa, vimos que la osa llevaba una nueva cría sobre su espalda. Esto quería decir que una osa había tenido dos crías en el mismo año, algo que hasta ahora no pensábamos que fuera a pasar”, relataron con euforia.
 
“Actualmente ambos animales siguen sanos y juntos, mientras que la primera cría parece haberse independizado totalmente de su madre”; informaron los técnicos del Proyecto Iberá en su boletín.
 
Así, gracias a la osa hormiguera salteña, el Iberá se vuelve a poblar de esta especie.
 
Tota es una de las dos osas hormigueras que fueron donadas por el Gobierno de Salta al proyecto de recuperación de la especie en la provincia de Corrientes.
 
Vale recordar que a principios de 2011, la ONG se comunicó con el ministerio de Ambiente para anunciar el nacimiento de la primera cría de Tota, que es un hermoso ejemplar de la especie, que se adaptó adecuadamente al ambiente silvestre del litoral, después de vivir durante un largo período en la Estación de Fauna Autóctona de Salta.
 
En ese nuevo contexto, Tota se está reproduciendo y, de este modo, contribuyendo al crecimiento y afianzamiento de una población reintroducida en el área del Iberá.
 
Este es el mejor destino que se puede esperar para un animal silvestre que ha estado en situación de “mascotismo” o de tráfico ilegal.
 
Tota es una osa hormiguera o yurumí, uno de los dos grandes devoradores de hormigas que viven en territorio argentino. El otro es el tamanduá, que se distingue del yurumí por tener cola prensil y por sus costumbres arborícolas. El yurumí tiene un abundante pelaje cuya coloración varía del negro al blanco, pasando por diversas tonalidades de gris y se prolonga en una extensa cola, poblada de pelos de hasta 40 centímetros de largo, los cuales le otorgan un aspecto de abanico o bandera. Esta especie tiene ejemplares que alcanzan los 2 metros de largo, de los cuales 80 centímetros son de cola. El peso de un macho adulto puede llegar a los 40 kilos. Su hocico es largo y estrecho, no tiene dientes y su lengua es larga. Está armado con dos potentes garras cavadoras en las patas delanteras. Yurumí es el nombre que recibe en guaraní, aunque también se lo denomina oso hormiguero bandera (por su vistosa cola). Esta especie se ha convertido, desde 1977, en símbolo de la Fundación Vida Silvestre Argentina.

El Tribuno Salta

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