Un grupo internacional de científicos ha realizado un hallazgo revolucionario en el fondo del océano Índico, descubriendo el cementerio de ballenas más extenso y profundo jamás registrado. Este descubrimiento ocurrió en la lejana zona de fractura Diamantina, al sureste del océano, cerca de la costa occidental de Australia. Los fósiles de ballenas se encontraron en una profunda fosa marina a aproximadamente 7.000 metros debajo del nivel del mar.
Exploración del mayor cementerio de ballenas
Los investigadores señalaron que las bajas temperaturas y las corrientes especiales presentes en la fosa han contribuido a la excepcional preservación de los restos fósiles. Este hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature, ofrece información inédita sobre dinámicas biológicas que permanecían desconocidas.
Los cadáveres más recientes han creado verdaderos oasis de vida en un entorno donde la luz y el oxígeno son prácticamente inexistentes. Gusanos, crustáceos y medusas han formado un ecosistema único alrededor de los huesos, y varias de estas especies podrían ser completamente nuevas para la ciencia. Además, este depósito de materia orgánica actúa como un importante sumidero de carbono para el planeta.
El yacimiento paleontológico descubierto supera todas las estimaciones previas de la comunidad científica, abarcando un corredor de 1.200 kilómetros. Las expediciones encontraron una sorprendente densidad de hasta 759 individuos por kilómetro cuadrado. Los restos incluyen tanto especies actuales como misteriosos cetáceos extintos, lo que sugiere la acumulación histórica de millones de fósiles en la región.
La exploración del lecho oceánico requirió 32 inmersiones complejas. El sumergible Fendouzhe fue clave en la recolección de muestras arqueológicas con sus avanzados brazos robóticos. Las pruebas de datación indican que algunos fósiles tienen hasta 5,3 millones de años. Entre las piezas destacadas, se encuentra el cráneo completo de una nueva especie, Pterocetus diamantinae.
Este descubrimiento es crucial para reconstruir la historia oceánica y comprender mejor las rutas migratorias de las ballenas a lo largo de las eras. Además, abre la puerta para futuras exploraciones en otras fosas oceánicas del mundo.



