El primer superyate que asegura producir hidrógeno a bordo

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El estudio de arquitectura Mask, de Cerdeña, Italia, es el responsable de este innovador y vanguardista yate en el que se combinan lujo y sostenibilidad, al producir hidrógeno a bordo. Igual que ocurre en otros sistemas de transporte, el mundo de la náutica también busca nuevas soluciones para llegar a las cero emisiones. En algunos países de Centroeuropa ya no es posible matricular embarcaciones de recreo con motores de combustión en los lagos de menor tamaño y los yates de grandes dimensiones buscan soluciones para reducir sus emisiones.

Los creadores del Mask Onyx H2-BO 85′ aseguran que es el primer yate del mundo capaz de producir hidrógeno a bordo a partir del agua de mar. El buque combina la producción de hidrógeno mediante electrólisis con turbinas hidroeléctricas, lo que permite generar energía sostenible para distancias de crucero cortas al tiempo que minimiza su impacto ambiental. Este proceso no emite gases nocivos a nivel local, lo que mejora significativamente el medio marino y reduce la huella ecológica del yate durante la navegación.

Generar hidrógeno exige grandes cantidades de energía, uno de los inconvenientes de los sistemas de propulsión por pila de combustible, pero los creadores de esta embarcación no aclaran de dónde procedería esa energía que el yate necesitaría para extraer el hidrógeno del agua de mar. El estudio Mask Architects afirma que “si bien es factible producir hidrógeno a partir de agua de mar, requiere experiencia y equipos especializados. Además, se requiere energía para impulsar el proceso de electrólisis. Por lo tanto, es aconsejable integrar una fuente de energía renovable, como paneles solares o turbinas eólicas, en el sistema eléctrico del yate para hacer el proceso más sostenible”.

Así es el proceso para producir hidrógeno

El sistema instalado en el caso del yate incluye una bomba y filtros para extraer el agua de mar para asegurar que esté libre de contaminantes que puedan dañar el equipo de electrólisis. A continuación el agua se trata para eliminar impurezas como sal, minerales y partículas. El siguiente paso es la cámara de electrólisis que cuenta con dos electrodos, de platino o iridio, conectados a una fuente de energía y que se sumergen en el agua tratada. Al hacer pasar la corriente eléctrica por el agua sus moléculas se separan en hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno que se forma en el cátodo (electrodo negativo) se almacena en tanques de seguridad, ya que el hidrógeno es un gas muy inflamable.

Ese hidrógeno producido en el propio yate se puede utilizar como combustible para alimentar motores, generadores o pilas de combustible. También se puede almacenar como energía de reserva. En cualquier caso no queda claro de dónde procedería la energía necesaria para realizar la electrólisis a bordo ya que unos paneles solares en la cubierta o unos generadores eólicos a bordo no proporcionarían la energía suficiente para obtener una cantidad de hidrógeno como para mover un barco de estas dimensiones.

Lo que no ofrece ninguna duda es el nivel de lujo y sofisticación del interior del Mask Onyx H2-BO 85, con unos espacios de gran tamaño que el cliente puede configurara a su gusto. Toda la decoración ha sido realizada por diseñadores de interiores de renombre internacional que han cuidado minuciosamente cada detalle, combinando materiales suntuosos, tecnología de vanguardia y elementos sostenibles para crear un ambiente acogedor y respetuoso con el medio ambiente.

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