Las bajas temperaturas de la ola polar obligan a repensar cómo mantener el calor dentro de la vivienda en invierno.
Arquitectos y diseñadores de interiores coinciden en que la clave está en combinar buenas prácticas de aislamiento con decisiones cotidianas que optimicen la energía disponible.
Materiales que retienen el calor
Los materiales porosos actúan como trampas de aire, reteniendo el calor y funcionando como aislantes naturales.
- Decoración textil: alfombras, cortinas, almohadones y tapizados ayudan a almacenar calor.
- Revestimientos: pisos de madera, empapelados y paredes enteladas refuerzan la sensación térmica.
- Historia: en épocas sin calefacción, los tapices en castillos cumplían un rol clave para conservar la temperatura.
Ventanas y cerramientos
Las aberturas son puntos críticos de pérdida energética:
- Doble vidriado hermético (DVH) con marcos de PVC o aluminio con rotura de puente térmico.
- Cortinas térmicas y persianas: cerrar al caer el sol para conservar la temperatura acumulada.
- Sellado de juntas: evitar filtraciones de aire frío en marcos y puertas.
Orientación solar y diseño arquitectónico
Arquitectos especializados destacan la importancia de la orientación:
- Hacia el norte: mayor ingreso de luz y calor natural.
- Distribución de ambientes: living y cocina en zonas soleadas; baños y lavaderos en áreas más frías.
- Materiales de alta masa térmica: hormigón, ladrillo o piedra en sectores con luz directa, que almacenan calor durante el día y lo liberan de noche.
- Colores de paredes: claros para reflejar luz en interiores; oscuros en exteriores para absorber calor.

Pérdidas de calor en la vivienda
Según la Asociación Nacional de Industrias de Materiales Aislantes (Andima):
- Techo: responsable del 40 % de la pérdida de calor.
- Paredes: 30 %.
- Pisos: 10 %, especialmente críticos para niños que juegan en el suelo.
Materiales aislantes recomendados
Para mejorar la eficiencia térmica se sugieren:
- Lana de vidrio.
- Poliestireno expandido.
- Poliuretano.
Con una aislación eficiente se puede ahorrar hasta 35 % en el consumo total de energía y hasta 70 % en las facturas de luz y gas destinadas a climatizar el hogar.
Consejos prácticos adicionales
- Uso estratégico de calefactores: colocarlos en espacios comunes y evitar habitaciones poco utilizadas.
- Puertas interiores cerradas: ayudan a concentrar el calor en áreas específicas.
- Ventilación breve y controlada: abrir ventanas solo unos minutos para renovar el aire sin perder demasiada temperatura.
- Plantas de interior: además de decorar, contribuyen a regular la humedad y mejorar la calidad del aire.
La ola polar obliga a combinar diseño arquitectónico, materiales adecuados y hábitos cotidianos para mantener la casa cálida y eficiente. Desde la elección de aislantes y colores hasta el uso de cortinas y persianas, cada detalle suma para enfrentar el invierno con mayor confort y menor gasto energético.



