Alaska: El enorme glaciar Columbia tiene los días contados

Los científicos han estudiado durante mucho años el rápido movimiento del glaciar Columbia de Alaska, un glaciar que desciende hasta el mar a través de las montañas de Chugach en el fiordo Prince William. Sin embargo, el río de hielo continúa ofreciendo nuevas sorpresas.

Cuando los exploradores británicos lo descubrieron 1794, su nariz se extendía hasta el borde norte de la isla de Heather, cerca de la desembocadura de la Bahía de Columbia. El glaciar mantuvo esa posición hasta 1980, cuando comenzó un rápido retroceso. Los cambios recientes en el glaciar incluyen el retroceso inesperado de la rama del oeste.

Científicos como Shad O’Neel, un glaciólogo Servicio Geológico de los Estados Unidos en el Centro de Ciencia de Alaska, pensaron que la rama se había estabilizado en 2011 pero se equivocaron. El experto en el glaciar Columbia Tad Pfeffer, de la Universidad de Colorado, quedó igualmente sorprendido.

El suelo debajo de un glaciar juega un papel importante en la determinación de cuánto se retirará. Resulta, sin embargo, que no es tan fácil de medir la altura del lecho. La mejor información disponible había sugerido que el lecho de la rama del oeste se elevó por encima del nivel del mar inmediatamente aguas arriba de la nariz o terminal, lo que habría frenado el retroceso de la rama. ‘Eso es claramente erróneo ya que la zona terminal está ahora 3 kilometros más atrás desde su punto previamente ‘estable’, dijo Pfeffer.

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