Irlanda ha dado un paso histórico al cerrar las operaciones de carbón de Moneypoint, convirtiéndose en el sexto país europeo en eliminar completamente el carbón de su sistema eléctrico nacional.
Esta decisión marca un hito en la descarbonización energética y posiciona al país como referente en la adopción de energías limpias.
De la energía eólica al fin del carbón
A comienzos de los años 2000, la energía eólica representaba apenas el 1 % del suministro eléctrico en Irlanda. Hoy, supera el 33 %, lo que ha permitido sustituir el carbón por fuentes renovables locales. Este cambio silencioso pero profundo ha reescrito el panorama energético del país.
“Irlanda ha reemplazado el carbón tóxico por energía renovable nacional. Ahora debe construir un sistema eléctrico apto para un futuro 100 % limpio”, señaló Alexandru Mustață, activista de Beyond Fossil Fuels.
Moneypoint: de central térmica a respaldo limitado
Aunque Moneypoint mantendrá un rol de respaldo limitado, quemando combustible pesado bajo instrucciones de emergencia, su salida del mercado eléctrico representa un avance decisivo hacia un sistema libre de fósiles.
El desafío ahora es minimizar el uso de petróleo y avanzar hacia su desmantelamiento definitivo.

Críticas al modelo energético actual
Desde Amigos de la Tierra Irlanda, su director de campañas Jerry Mac Evilly advirtió que:
- El gobierno planea instalar 2 GW de centrales de gas sin una estrategia clara de reducción
- La construcción de centros de datos aumenta la dependencia del gas fósil, encareciendo y contaminando el sistema
“Es hora de priorizar el almacenamiento en baterías, la eficiencia energética y las renovables como pilares de seguridad climática y energética”, afirmó Mac Evilly.
Europa acelera el fin del carbón
El cierre de Moneypoint se suma a una tendencia continental. En los próximos meses:
- España y Italia cerrarán sus últimas centrales de carbón en el continente
- Quedarán libres de carbón, salvo en las Islas Baleares y Cerdeña
Actualmente, 15 países europeos ya operan sistemas eléctricos sin carbón, y otros 10 se han comprometido a eliminarlo en los próximos cinco años.
Una nueva realidad energética para Europa
La eliminación progresiva del carbón en Europa refleja una transformación estructural en la matriz energética del continente.
La transición hacia energías renovables no solo es posible, sino que ya está en marcha, con impacto directo en la seguridad climática, la salud pública y la competitividad económica.



