El pasado sábado 28 de marzo, vecinos y voluntarios del oeste de Bariloche participaron en una jornada ambiental en la Reserva Natural Urbana Bosque de la Ermita, donde se retiraron más de 470 plantas invasoras y se realizaron tareas de limpieza.
La actividad, impulsada por las Juntas del Oeste en el marco del proyecto Sendero de Interpretación, busca preservar el ecosistema nativo y fortalecer la conciencia ambiental mediante la participación comunitaria.
Extracción de especies invasoras
La jornada estuvo supervisada por el biólogo y ecólogo Daniel Aldo Gómez, quien brindó una charla inicial para enseñar a distinguir especies exóticas de las autóctonas. Entre los ejemplares retirados se contabilizaron:
- 282 guindos silvestres
- 130 rosales de mosqueta
- 26 serbales del cazador
- 13 espinos blancos Además, se extrajeron ciruelos de jardín, arces europeos, laureles de adorno, retamas, enebros y pinos Oregón.
El especialista explicó que estas especies invasoras se expanden rápidamente y desplazan a la vegetación originaria, provocando pérdida de biodiversidad y alteraciones en los ambientes naturales.
Continuidad del proyecto
Desde la organización se destacó el compromiso de los vecinos y se anunció que el trabajo continuará con nuevas jornadas de extracción, además de la colocación de cartelería informativa y preventiva dentro del área protegida.
El objetivo es reforzar la conciencia ambiental y promover el cuidado de este espacio natural que forma parte del patrimonio de la ciudad.

Importancia del Bosque de la Ermita
La Reserva Natural Urbana Bosque de la Ermita, ubicada en la zona oeste de Bariloche, cumple un rol clave en la conservación del ecosistema nativo dentro del entorno urbanizado. Su relevancia se expresa en varios aspectos:
1. Conservación de la biodiversidad nativa
- Refugio crítico para flora y fauna autóctona de la región andino-patagónica.
- Preservación de especies emblemáticas como coihues y cipreses.
- Control de especies invasoras que amenazan la vegetación original.
2. Servicios ecosistémicos
- Regulación hídrica: retiene agua de lluvia y protege cuencas que alimentan arroyos y lagos como el Nahuel Huapi.
- Mitigación del cambio climático: actúa como sumidero de carbono y purificador del aire en una zona de creciente desarrollo urbano.
3. Valor social y educativo
- Funciona como un “aula abierta” para residentes y escuelas.
- Se proyectan senderos interpretativos y talleres de educación ambiental.
- La gestión involucra activamente a los vecinos, fortaleciendo el sentido de pertenencia y defensa del territorio frente a la presión inmobiliaria.
4. Marco legal y planificación
- Respaldado por normativas municipales específicas.
- Cuenta con un Plan de Manejo y Plan Particularizado (Ordenanza 226-16) que regula las actividades permitidas para asegurar su preservación a largo plazo.
La jornada comunitaria en el Bosque de la Ermita demuestra cómo la participación ciudadana puede ser decisiva en la protección de reservas naturales urbanas.
La extracción de especies invasoras y la limpieza del área no solo recuperan el ecosistema nativo, sino que también fortalecen la identidad ambiental de Bariloche y su compromiso con la conservación.



