Los secretos de la biomasa para fabricar plásticos renovables que preserven el medioambiente

Uno de los mayores problemas del planeta son las enormes cantidades de desechos plásticos que se generan y cuyos restos terminan en los lugares más recónditos del planeta, contaminando el agua y el aire por cientos de años. Hay muchas razones de peso para frenar su acumulación. Ahora, un grupo de científicos y expertos estadounidenses buscan una solución a la contaminación por plásticos que funcione en el laboratorio y en el mundo real.

El proyecto corre a cargo de la Universidad de Delaware y la Escuela de Administración y Políticas Públicas Joseph R. Biden Jr., que trabajarán junto a expertos de las Universidades de Kansas y Pittsburg. El principal objetivo: encontrar una alternativa para evitar “las grandes cantidades de desechos plásticos, desde los químicos a base de aceite que se usan para crear productos, hasta los microplásticos que se encuentran en todas partes”.

Los expertos estudiarán materiales que minimicen la actual dependencia de los combustibles fósiles y permitan a los consumidores reciclar los productos plásticos de forma eficiente y sencilla”. Para ello, desarrollarán nuevas moléculas que puedan utilizarse para fabricar una nueva generación de plásticos respetuosos con el medio ambiente.

La mayoría de los plásticos se crean a partir de productos petroquímicos y no todos se reciclan fácilmente. Por eso, este proyecto busca productos químicos novedosos que se fabriquen a partir de biomasa, que produzcan plásticos sobresalientes y que puedan transformarse en materias primas para nuevos productos plásticos con poco esfuerzo.

Sostenibles, económicos y escalables

Unos miembros del equipo se centrarán en la ingeniería química de las moléculas y otros analizarán los nuevos materiales para construir plásticos biorenovables, para averiguar los posibles impactos ambientales, costos económicos y si el nuevo producto sería escalable de un pequeño laboratorio a un comercializado.

El Programa Experimental para Estimular la Investigación Competitiva de la Fundación Nacional de Ciencias ha otorgado cuatro millones de dólares en fondos para desarrollar este proyecto. El esfuerzo investigador se volcará en el desarrollo de procesos para transformar la “biomasa, como los subproductos agrícolas, en materiales plásticos comercialmente viables” y “deconstruir químicamente dichos plásticos de manera efectiva y eficiente para que puedan reutilizarse”.

Informa la Universidad de Delawere que el proyecto se centrará en desarrollar polímeros “que se comporten como el tereftalato de polietileno o PET”, un tipo de plástico que se encuentra en productos como botellas de agua. “Tenemos ideas de polímeros que creemos que harán materiales mejores que el PET. Ahora, tenemos que demostrarlo”, dijo el director del proyecto, Raúl Lobo.

Al centrarse en la biomasa que no es comestible ni tóxica, como tallos de maíz o las partes sobrantes de la caña de azúcar, los investigadores intentarán preparar nuevos componentes básicos para los plásticos, que no compitan con las fuentes de alimentos y no dependan de los fósiles. Los componentes básicos de la biomasa también podrían ser una bendición para los agricultores y las empresas que trabajan con los productos agrícolas que podrían convertirse en futuros plásticos.

Lo que estos investigadores intentarán durante los próximos 4 años es aprovechar los muchos recursos alimentarios que terminan en la basura, para contribuir a la detención del efecto invernadero, por lo que trabajarán sobre la idea de una economía circular, en la que los productos se produzcan, consuman y reutilizan.

Su trabajo también examinará de cerca cómo deconstruir estos nuevos polímeros para que puedan ser un producto reciclable. Si encuentran las soluciones que creen que existen, pasarían años antes de que una planta capaz de producir miles de toneladas de polímeros entre en funcionamiento, pero comenzar este proyecto es, sin duda, un primer paso.

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