Dispone de más autonomía que los eléctricos, unos 400 kilómetros como mínimo, se reposta en un tiempo aproximado de nueve minutos y posee cinco depósitos.
El Estadio Olímpico de Berlín va a generar su propia electricidad mediante la instalación de un sistema fotovoltaico de 605,25 kilovatios de potencia máxima