Cambiar este paradigma, supone cambiar costumbres y tradiciones, en el entendimiento que la observación de fauna puede transformar positivamente la economía de toda una provincia que tiene mucho para ofrecer, con el ecoturismo.
En todo el Bosque Atlántico se estima que habita una población no mayor a 300 yaguaretés, menos del 1% de la población que pudo haber existido en la región antes de la llegada de los europeos.