La Matanza, Buenos Aires, avanza con una obra clave para la transición energética: la construcción de su primera central fotovoltaica comunal. Se trata de un proyecto de 250 kWp ubicado en el Centro Ambiental de Recomposición Energética (CARE), en González Catán.
La instalación se realiza sobre el techo de ese centro, donde también se gestionan residuos sólidos urbanos. Lanzado en 2023, el plan “La Matanza Solar” impulsa esta transformación como parte de una estrategia de desarrollo ambiental local.
Actualmente, la obra entró en su etapa final con la instalación de unos 500 paneles solares. Una vez en funcionamiento, la central podrá generar electricidad limpia suficiente para abastecer a unos 100 hogares.
La duración estimada de operación es de 25 años y su impacto será doble: reducirá el gasto energético público y, al mismo tiempo, fomentará el uso de fuentes renovables en áreas urbanas densamente pobladas.

Primera central solar en La Matanza: tecnología, educación y acceso igualitario
Además de los paneles, el sistema incluirá inversores que transforman la energía captada en corriente útil, cableado, estructuras de soporte y una estación meteorológica para monitoreo.
La central estará conectada a la red eléctrica de Edenor, lo que permitirá integrar la energía generada al sistema y asegurar su aprovechamiento total en el distrito.
Otro de los aspectos centrales del proyecto es su dimensión pedagógica: el espacio también funcionará como centro demostrativo y educativo para concientizar sobre energías limpias.
La obra representa no solo un avance técnico, sino también un compromiso con la sostenibilidad, el acceso democrático a la energía y la reducción de la pobreza energética.
Beneficios de las renovables en zonas urbanas densas
El uso de energías renovables en ciudades muy pobladas, como La Matanza, ofrece múltiples beneficios. Primero, reduce la dependencia de fuentes fósiles, disminuyendo así las emisiones de gases de efecto invernadero.
Segundo, al implementar sistemas descentralizados como paneles solares, se aliviana la carga sobre redes eléctricas tradicionales, especialmente en barrios populares con alta demanda.
Tercero, se fomenta la resiliencia energética, ya que cada instalación permite generar energía localmente, con menor exposición a cortes o sobrecargas.
Por último, estas políticas permiten democratizar el acceso a la energía, contribuyendo a que sectores históricamente postergados también se beneficien con tecnologías sustentables.

Un modelo local con visión ambiental
El programa LMS se enmarca en una política integral que promueve una Matanza más verde. Entre sus objetivos se destacan la generación de energía para uso institucional, la reducción de gases contaminantes y la incorporación de renovables en obras públicas.
Otras iniciativas como “Matanza Recicla”, “Humedales Urbanos” o la promoción de la agroecología y la forestación complementan este enfoque ecológico. También se han instalado termotanques solares en clubes sociales del distrito.
La apuesta por una matriz energética limpia y accesible posiciona al distrito en la vanguardia del conurbano bonaerense. La central solar es solo un paso más hacia un modelo urbano sostenible y socialmente inclusivo.



