En la localidad costera de Las Cruces, cerca de 80 investigadores, profesionales y estudiantes participaron en la tercera edición del Encuentro de Mapeadores y Mapeadoras de Macroalgas en Español. La actividad, realizada en la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM), reunió especialistas de Chile, Argentina, Perú, México, España y Canadá para compartir metodologías y herramientas geoespaciales que permitan monitorear los bosques de algas, ecosistemas esenciales para la biodiversidad marina y la adaptación al cambio climático.
Avances en monitoreo y colaboración
“Hoy contamos con herramientas mucho más robustas para el mapeo y monitoreo de bosques de macroalgas”, destacó Carolina Pantano, bióloga argentina y coordinadora de Conservación de Fundación Por el Mar. En los últimos tres años, el conocimiento científico y la colaboración entre equipos se han fortalecido, permitiendo un trabajo más integrado a escala regional.
Uno de los consensos del encuentro fue la urgencia de generar datos comparables en toda Latinoamérica. Aunque el interés científico ha crecido, gran parte de las costas aún carece de monitoreo continuo y de información detallada sobre la salud de estos ecosistemas.
Funciones ecológicas de los bosques de algas
Los bosques de macroalgas cumplen roles fundamentales:
- Refugio y reproducción para numerosas especies marinas.
- Captura de carbono, contribuyendo a mitigar el cambio climático.
- Protección costera, amortiguando los efectos de tormentas y eventos extremos.
Sin embargo, enfrentan amenazas crecientes: calentamiento del océano, contaminación, eventos extremos y actividades humanas que degradan los ambientes costeros.

Presentaciones destacadas
- Alejandra Mora Soto (Spectral Lab, Universidad de Victoria, Canadá) expuso sobre el uso de datos geoespaciales para la conservación de macroalgas.
- Sylvain Faugeron (Universidad Católica de Chile y Núcleo Milenio MASH) presentó investigaciones sobre la variabilidad adaptativa de Macrocystis pyrifera en Sudamérica.
Estas investigaciones aportan nuevas perspectivas sobre cómo las macroalgas responden a cambios ambientales y cómo pueden ser protegidas de manera más efectiva.
Herramientas para la toma de decisiones
El encuentro puso énfasis en transformar la información científica en herramientas concretas de gestión.
“Contar con datos explícitos sobre la distribución de los bosques de macroalgas nos permite identificar áreas prioritarias para la conservación y fortalecer su monitoreo”, señaló José Palma, encargado de Planificación Espacial Marina en WWF Chile.
Crecimiento de la red regional
La edición 2026 evidenció el fortalecimiento de la red latinoamericana de colaboración, con nuevos participantes de Perú y mayor presencia de organizaciones vinculadas a comunidades costeras. Esto permitió ampliar las discusiones sobre riesgos ambientales, estrategias de conservación y mecanismos de cooperación.
Los espacios participativos —talleres y mesas redondas— facilitaron el debate sobre riesgos locales, oportunidades de colaboración y el desarrollo de plataformas compartidas de monitoreo, esenciales para responder de manera más efectiva a las amenazas que enfrentan las macroalgas.
El encuentro en Las Cruces consolidó una red científica internacional que busca proteger los bosques submarinos, ecosistemas vitales para la biodiversidad y la resiliencia climática. La colaboración entre países, comunidades y organizaciones demuestra que la conservación marina requiere datos comparables, cooperación regional y herramientas prácticas que transformen la ciencia en acción.



