El 15 de septiembre de 2025 marcó un hito en la protección de los océanos: entró en vigor el Acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que prohíbe los subsidios a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) y a las prácticas de sobrepesca que degradan los ecosistemas marinos.
Tras 20 años de negociaciones, el pacto fue ratificado por más de 85 países y la Unión Europea, alcanzando el umbral necesario para su implementación global.
Argentina y el Atlántico Sur: una región clave en la lucha contra la pesca INDNR
El país ratificó el acuerdo en julio y refuerza su compromiso con la pesca sostenible.
Argentina desempeñó un rol estratégico en el proceso de negociación y ratificó el acuerdo el 22 de julio de 2025.
Según Milko Schvartzman, especialista del Círculo de Políticas Ambientales, el pacto es esencial para proteger el ecosistema marino, las comunidades costeras y la soberanía pesquera frente a flotas extranjeras que operan sin control en el Atlántico Sudoccidental.
Milla 201: epicentro de la pesca ilegal en el Mar Argentino
La milla 201, ubicada justo fuera de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina, se ha convertido en un corredor biológico crítico y en el foco de la pesca INDNR.
Allí operan embarcaciones de origen chino, coreano, taiwanés y español, que capturan principalmente calamar illex argentinus, una especie clave para la biodiversidad y la economía pesquera nacional.

Impactos económicos, ecológicos y sociales
Pérdidas millonarias y competencia desleal para los pescadores que cumplen la ley
- Pérdidas estimadas: entre 600 y 1.000 millones de dólares anuales, equivalentes al 30–50 % de las exportaciones pesqueras argentinas
- Especies afectadas: calamar, merluza y otras especies migratorias
- Prácticas ilegales: apagado de sistemas AIS, trasbordos ocultos y pesca sin trazabilidad
- Impacto social: pérdida de empleo y presión sobre comunidades costeras
Estrategias de control y cooperación internacional
Tecnología, patrullaje y sanciones para proteger los recursos marinos
Argentina combate la pesca ilegal mediante:
- Monitoreo satelital: software de detección y seguimiento de embarcaciones
- Vigilancia marítima y aérea: operativos de la Prefectura Naval Argentina
- Sanciones económicas: multas calculadas en Unidades Pesca, que pueden alcanzar millones
- Diplomacia ambiental: impulso de acuerdos regionales y tratados multilaterales
Un nuevo paradigma para la gobernanza oceánica
El acuerdo de la OMC envía una señal clara: el océano no puede seguir subsidiando la destrucción.
Cada pez capturado ilegalmente representa menos alimento, menos empleo y menos biodiversidad.
Con este acuerdo, la comunidad internacional reconoce el valor estratégico de los océanos y avanza hacia una pesca regulada, transparente y equitativa.



