El proyecto colaborativo Siguiendo Ballenas documentó el cuarto viaje migratorio completo de una ballena franca austral desde 2014. La protagonista fue Sodium, equipada con un transmisor satelital en el Golfo Nuevo en septiembre de 2025, que regresó a la Península Valdés en mayo de 2026 junto a su cría Cloruro.
Este registro se suma a los casos previos de Papillon (2015), Electra (2022) y Aurum (2025), y representa el primer recorrido íntegro de la temporada 2025-2026.
Tecnología satelital y monitoreo
El seguimiento se logró gracias a dispositivos de última generación, diseñados para durar meses y desprenderse solos sin dañar a los animales. En esta temporada se monitorearon 30 ballenas, de las cuales cuatro continúan transmitiendo datos accesibles en el portal oficial.
La información obtenida permite comprender mejor los patrones migratorios y proteger los ambientes marinos esenciales para la especie.
El viaje de Sodium y Cloruro
- Duración: 258 días.
- Distancia recorrida: 13.425 km.
- Ruta: desde Península Valdés hacia áreas de alimentación en la plataforma y el talud continental, zonas ricas en nutrientes conocidas como “supermercados marinos”.
- Regreso: 25 de mayo de 2026, casi un año después del nacimiento de Cloruro.
Estos ambientes productivos son clave para la alimentación de aves, peces, invertebrados y mamíferos marinos, lo que refuerza la importancia de su conservación.

Historia de Sodium
Identificada como la N° 1099-99 en el catálogo del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) y Ocean Alliance, Sodium es conocida desde su nacimiento en 1999.
Fue registrada en 2006, 2015, 2019 y 2025, siempre acompañada por crías. Este seguimiento de más de dos décadas demuestra el valor del monitoreo sostenido.
Transmisión cultural y supervivencia
El viaje aporta información esencial sobre el ciclo de vida de la especie:
- La madre recupera energía en áreas de alimentación.
- La cría aprende la ubicación de estas zonas durante su primera migración.
- Este conocimiento cultural determina la supervivencia futura y refuerza la fidelidad de sitio.
Colaboración internacional
El proyecto articula instituciones de Argentina, Brasil y Estados Unidos, como CESIMAR-CENPAT-CONICET, CIMAS-CONICET, FaCiMar-UNCo, Fundación Patagonia Natural, Instituto Aqualie, ICB, NOAA, Universidad de Washington, Marine Ecology and Telemetry Research, UC Davis y WCS Argentina.
El viaje de Sodium y Cloruro confirma la importancia de la tecnología satelital para la conservación de la ballena franca austral. Documentar estos recorridos completos permite identificar áreas críticas, impulsar la creación de áreas marinas protegidas y regular actividades humanas como la pesca, el transporte marítimo y la explotación de hidrocarburos.
Fuente: WCS Argentina



