En el corazón del Parque Naucalli, en Naucalpan, Estado de México, una propuesta innovadora invita a repensar la relación entre ciudad y naturaleza. Se trata de “Adopta un Colibrí”, un programa que promueve la creación de refugios urbanos para colibríes, aves pequeñas pero esenciales para la biodiversidad.
La iniciativa, liderada por Diana Bellini, busca recuperar espacios verdes, multiplicar plantas polinizadoras y sensibilizar a la ciudadanía sobre la fragilidad de estas especies.
¿Qué significa adoptar un colibrí?
Compromiso simbólico, acción concreta y comunidad en movimiento.
Adoptar un colibrí no implica poseerlo, sino asumir un compromiso simbólico con su protección. Quienes participan pueden adquirir un Kit Colibrí por 500 pesos mexicanos, que incluye:
- Un dije con forma de colibrí
- Certificado de cocreador del santuario
- Guía digital para su cuidado
- Calendario artístico
- Agradecimiento público en redes sociales
Además, se organizan jornadas de voluntariado donde se plantan más de 100 especies por campaña, fortaleciendo el hábitat urbano.

¿Por qué proteger a los colibríes en entornos urbanos?
Contaminación, urbanización y prácticas nocivas amenazan su supervivencia.
México alberga 59 especies de colibríes, 13 de ellas endémicas, pero muchas enfrentan declives poblacionales.
En zonas como Naucalpan, la pérdida de vegetación nativa y el uso de prácticas como los “amarres de amor” han generado altas tasas de mortandad. La creación de refugios verdes con plantas polinizadoras es clave para revertir esta tendencia.
El santuario en Parque Naucalli ya cuenta con:
- Siete jardineras activas
- Más de 400 plantas polinizadoras
- Espacios para rehabilitación de aves
Está abierto al público de martes a domingo, de 8:00 a 18:00, sin costo, y acepta donaciones de plantas y apoyo para replicar el modelo en otros espacios.
Colibríes: polinizadores vitales y símbolos culturales
Su rol ecológico y espiritual los convierte en guardianes de la biodiversidad y la memoria colectiva.
- Polinización eficiente: transportan polen mientras buscan néctar, favoreciendo la reproducción vegetal
- Relaciones especializadas: sus picos evolucionaron para flores específicas, evitando competencia y manteniendo el equilibrio
- Sustentadores de la biodiversidad: su presencia indica salud ecosistémica
En lo cultural, los colibríes son:
- Mensajeros de buena fortuna
- Símbolos de sanación y energía positiva
- Emblemas de protección en cosmogonías prehispánicas, como la azteca, donde están ligados a Huitzilopochtli, dios de la guerra y el renacimiento
Un modelo replicable para ciudades más vivas
“Adopta un Colibrí” demuestra que la conservación urbana puede ser inclusiva, creativa y transformadora.
Con cada kit, planta o jornada de voluntariado, se construye una red de refugios ecológicos que revitaliza barrios, educa a la ciudadanía y fortalece el vínculo con la naturaleza. En tiempos de crisis ambiental, este tipo de iniciativas ofrecen esperanza tangible y acción colectiva.



