Durante una misión científica en la Patagonia, investigadores del Conicet descubrieron un nido de huevos de dinosaurio carnívoro en un yacimiento de Río Negro. El hallazgo, presentado en vivo a través del canal de streaming del organismo, se convirtió en uno de los momentos más emocionantes de la “Expedición Cretácica I – 2025”.
El equipo, integrado por catorce especialistas, trabaja desde fines de septiembre en una zona cercana a General Roca. Allí, entre sedimentos del Cretácico, los paleontólogos encontraron varios huevos en excelente estado de conservación, algunos con posibilidad de contener restos embrionarios fosilizados. Este tipo de descubrimiento es excepcional, especialmente en Sudamérica, donde casi no se registran nidos completos de dinosaurios carnívoros.
El hallazgo no solo aporta información sobre la biología de estos animales, sino también sobre sus comportamientos. Los científicos destacan que los nidos son una “huella biológica”, capaz de revelar aspectos como la forma en que anidaban, protegían a sus crías y se relacionaban con el entorno.
El huevo mejor conservado, con una ornamentación característica de los dinosaurios, fue mostrado ante la audiencia conectada al streaming. El momento, transmitido en directo, combinó la emoción del descubrimiento con la divulgación científica abierta al público, una de las principales apuestas del Conicet en esta campaña.
Ciencia en vivo: el streaming del Conicet que acerca la paleontología al público
La “Expedición Cretácica I – 2025” marca un nuevo paso en la forma de comunicar la ciencia argentina. A través del canal de YouTube @paleocueva_lacev y de la cuenta de Instagram @paleocueva.lacev, el público puede seguir el trabajo de los investigadores en tiempo real. Las transmisiones se realizan en dos franjas horarias —de 11 a 12:30 y de 17 a 18:30— entre el 6 y el 10 de octubre.
Cada emisión permite observar cómo los paleontólogos excavan, analizan muestras y explican los procesos detrás de cada hallazgo. La propuesta combina ciencia, educación y entretenimiento, mostrando el lado humano y colaborativo de la investigación de campo.
Esta iniciativa sigue la línea de otras experiencias del Conicet que apostaron por el formato en vivo, como las misiones en el fondo del mar o las transmisiones desde laboratorios de biología marina. En esta ocasión, la selva fósil de la Patagonia se convierte en escenario de una exploración que, además de rescatar restos del pasado, busca inspirar nuevas vocaciones científicas.
El proyecto cuenta con el respaldo de National Geographic Society, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara y la Secretaría de Cultura de Río Negro, en un esfuerzo conjunto por divulgar el patrimonio paleontológico argentino y promover la conciencia ambiental.

La Patagonia, cuna de secretos del Cretácico
La región patagónica es reconocida como uno de los yacimientos más ricos en fósiles del planeta. Allí se identificaron restos de reptiles, anfibios, mamíferos primitivos y dinosaurios únicos. El equipo de Federico Agnolín, líder de la expedición, trabaja en la misma zona donde en 2024 se halló la garra del Bonapartenykus ultimus, un dinosaurio carnívoro endémico de Argentina.
El nuevo hallazgo refuerza la importancia de proteger estos sitios y continuar con investigaciones que aporten conocimiento sobre la evolución y diversidad biológica del pasado. Cada fósil encontrado no solo revela fragmentos de una era perdida, sino que también ayuda a comprender cómo los cambios ambientales modelaron la vida en el planeta.
Con esta expedición, el Conicet reafirma su compromiso de hacer ciencia accesible, rigurosa y conectada con la sociedad. La transmisión en vivo de los hallazgos paleontológicos se convierte así en una herramienta poderosa para acercar el conocimiento científico a las nuevas generaciones y fortalecer el vínculo entre investigación y conciencia ecológica.



