Europa y organismos internacionales lanzan un fondo clave para rescatar la selva de la cuenca del Congo antes de 2030

La cumbre climática de este año volvió a poner a las selvas tropicales en el centro del debate. En ese contexto, un grupo de países europeos y bancos multilaterales presentó un plan de 2.500 millones de dólares destinado a proteger la cuenca del Congo.

La iniciativa propone reforzar los esfuerzos de conservación en una región que perdió cientos de miles de kilómetros cuadrados de bosque en apenas tres décadas. La meta es detener el avance de la deforestación antes de que los daños sean irreversibles.

Este anuncio complementa otras acciones globales centradas en bosques tropicales, incluida la TFFF impulsada por Brasil como anfitrión de la COP30.

Europa y organismos internacionales lanzan un fondo clave para rescatar la selva de la cuenca del Congo antes de 2030. Foto: CIFOR-ICRAF Forest News.
Europa y organismos internacionales lanzan un fondo clave para rescatar la selva de la cuenca del Congo antes de 2030. Foto: CIFOR-ICRAF Forest News.

Una renovación del apoyo internacional para un ecosistema crítico

El nuevo fondo amplía el compromiso adquirido en 2021, cuando varios donantes ya habían prometido recursos para la cuenca del Congo. Ahora, el objetivo se extiende hasta 2030 y duplica el alcance financiero inicial.

Entre los impulsores figuran Alemania, Bélgica, Francia, Noruega y Reino Unido, junto con la Comisión Europea y bancos como el Africano de Desarrollo y el Mundial. La participación conjunta busca dar continuidad y escala a los proyectos de restauración.

El esquema de financiamiento pretende asegurar que los esfuerzos no se limiten a intervenciones puntuales, sino que impulsen estrategias duraderas de conservación y desarrollo sostenible en la región.

Una selva que pierde terreno y enfrenta amenazas crecientes

Entre 1990 y 2020 la cuenca del Congo perdió 352.000 kilómetros cuadrados de bosque, una cifra que refleja la presión constante sobre el segundo pulmón verde más grande del planeta.

Si la tendencia continúa, para 2050 podrían desaparecer más de 170.000 kilómetros cuadrados adicionales, impulsados por el crecimiento demográfico, la expansión agrícola y el impacto del cambio climático.

La región cubre seis países africanos, aunque es la República Democrática del Congo la que alberga la mayor parte de este ecosistema, clave tanto para las comunidades locales como para el equilibrio climático global.

Un refugio esencial para el clima y la biodiversidad mundial

La cuenca del Congo actúa como uno de los mayores sumideros de carbono del planeta. Su capacidad de absorber CO₂ ayuda a estabilizar el clima y a mitigar las emisiones generadas en otras regiones.

El bosque también protege una biodiversidad excepcional, con una de cada cinco especies conocidas habitando en sus ecosistemas. Esa riqueza la convierte en un pilar biológico comparable solo con la Amazonía y la selva del sudeste asiático.

Sin una intervención decidida, la degradación de estas selvas podría acelerar el calentamiento global y poner en riesgo especies únicas que dependen de estos hábitats.

Europa y organismos internacionales lanzan un fondo clave para rescatar la selva de la cuenca del Congo antes de 2030. Foto: Greenpeace España.
Europa y organismos internacionales lanzan un fondo clave para rescatar la selva de la cuenca del Congo antes de 2030. Foto: Greenpeace España.

Una apuesta por la conservación que busca transformar el futuro

El nuevo fondo pretende aumentar la resiliencia de las comunidades locales, fortalecer controles forestales y restaurar zonas dañadas mediante prácticas de manejo sostenible.

Las inversiones también apuntan a frenar actividades ilegales, mejorar la planificación territorial y crear alternativas económicas que no dependan de la destrucción del bosque.

La coordinación con iniciativas como la TFFF busca convertir la protección de los bosques tropicales en una acción conjunta capaz de modificar tendencias a escala planetaria.

Beneficios esperados de esta iniciativa para la cuenca del Congo

  • Protección climática a gran escala: El financiamiento ayudará a preservar uno de los mayores sumideros de carbono del mundo, reduciendo la presión sobre el sistema climático global y evitando emisiones derivadas de la pérdida de bosques.

  • Recuperación de ecosistemas degradados: La restauración de áreas dañadas permitirá recuperar funciones ecológicas esenciales, mejorar la salud del suelo y restablecer corredores de vida silvestre necesarios para la supervivencia de múltiples especies.
  • Fortalecimiento comunitario y desarrollo sostenible: El fondo impulsará programas que promueven alternativas económicas sostenibles, dando a las comunidades locales herramientas para proteger el bosque sin sacrificar sus medios de vida.

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