Tras una campaña de protesta de cinco días, la Coalición para Abolir el Comercio de Pieles (CAFT por su sigla en ingles) anunció una victoria significativa: Hearst Magazines, editora de títulos como Harper’s BAZAAR, Esquire y Town & Country, se comprometió a no promover el uso de pieles en ninguna de sus publicaciones.
La confirmación llegó a través de un correo electrónico enviado por Allison Keane, vicepresidenta de comunicaciones de Hearst, donde se informó que se agregó una línea en la sección de sostenibilidad de la compañía:
“En toda nuestra cartera de marcas globales de propiedad absoluta, Hearst Magazines prohíbe la promoción de pieles de animales en el contenido editorial y la publicidad. (Nuestras pautas reconocen excepciones definidas y se aplican a todos los negocios nuevos y al contenido futuro)”.
Este compromiso alinea a Hearst con su título ya libre de pieles, Elle, y marca un paso adelante en la protección animal dentro del panorama de los medios de moda.
Reacciones y próximos pasos
La directora ejecutiva de CAFT, Suzie Stork, celebró la victoria:
“Este es un momento crucial para el mundo de la moda. Hearst ha demostrado un liderazgo genuino al reconocer que las pieles no tienen cabida en los medios modernos. Esta decisión salvará a innumerables animales y refleja la creciente demanda pública de una moda compasiva”.
La decisión de Hearst se produjo tras una protesta en la Torre Hearst de Nueva York y el envío de múltiples correos electrónicos.
Stork también anunció la próxima campaña de CAFT:
“Cualquier marca que siga vendiendo pieles en 2025 debería esperar una protesta pública masiva. Nuestra próxima campaña está dirigida a Rick Owens, y ejerceremos la misma presión incansable que ha obligado a tantas casas de moda a abandonar las pieles para siempre”.
Este hito se suma a la larga trayectoria de CAFT en campañas descentralizadas y contundentes contra algunas de las casas de moda más influyentes del mundo, incluidas Marc Jacobs y Max Mara.

La problemática del uso de pieles en la moda
El debate sobre las pieles animales es multifacético, abarcando aspectos éticos, ambientales y sanitarios:
Bienestar animal
- Millones de animales como visones, zorros y coyotes viven en jaulas diminutas, sufriendo estrés, automutilación y enfermedades.
- Los métodos de sacrificio incluyen electrocución, gas y desangrado, considerados crueles y dolorosos.
Impacto ambiental
- El curtido de pieles utiliza grandes cantidades de químicos tóxicos, contaminando suelo y agua.
- La cría intensiva genera emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo al cambio climático.
- La industria del cuero y la peletería están vinculadas a deforestación y pérdida de biodiversidad.
Riesgos sanitarios
- Las granjas peleteras son focos de virus zoonóticos, como se evidenció con el SARS-CoV-2, aumentando el riesgo de pandemias.
Engaño y marketing
- La industria disfraza productos como pompones o ribetes para ocultar su origen animal y minimizar la percepción de crueldad.
Alternativas y soluciones
La moda está adoptando alternativas más responsables:
- Pieles sintéticas de alta calidad y cuero vegano elaborado a partir de plantas o bacterias.
- Materiales reciclados que reducen la huella ambiental.
- Crecimiento del mercado de segunda mano y del alquiler de prendas sintéticas, opciones más sostenibles y accesibles.
La decisión de Hearst Magazines de prohibir la promoción de pieles en sus publicaciones representa un avance histórico en la moda compasiva. La problemática de la piel animal sigue siendo un dilema ético y ecológico que enfrenta la industria, pero cada vez más marcas, medios y consumidores se inclinan hacia alternativas sostenibles.
Este cambio refleja una conciencia social creciente y la presión de organizaciones como CAFT, que continúan impulsando campañas para erradicar definitivamente el uso de pieles en la moda global.



