Nueve países europeos —Alemania, Bélgica, Dinamarca, Francia, Reino Unido, Irlanda, Noruega, Países Bajos y Luxemburgo— firmaron en Hamburgo un compromiso histórico para convertir al mar del Norte en el mayor polo mundial de energía limpia.
La llamada “Declaración de Hamburgo” busca acelerar la transición energética, atraer inversiones en energía eólica marina e hidrógeno, y reforzar la seguridad de las infraestructuras energéticas.
La iniciativa fue promovida por el canciller alemán Friedrich Merz y contó con la presencia de representantes de la Comisión Europea, la OTAN e Islandia, en un contexto marcado por tensiones energéticas y geopolíticas.
Objetivos energéticos
El acuerdo establece metas ambiciosas:
- 100 GW de proyectos conjuntos de energía eólica marina en el corto plazo.
- 120 GW para 2030, cifra aún no alcanzada.
- 300 GW para 2050, lo que convertiría a la región en líder mundial en producción de energía limpia.
Según el Ministerio británico de Energía, esta “flota sin precedentes” de proyectos podría abastecer a 100 millones de hogares europeos.
Seguridad como prioridad
Más allá de la transición energética, la seguridad fue un eje central de la cumbre. Los países acordaron:
- Integrar la infraestructura energética marina en la vigilancia marítima y aérea.
- Intensificar la cooperación entre ministerios de Energía y Defensa para proteger las instalaciones frente a amenazas físicas y cibernéticas.
- Reforzar la resiliencia del suministro energético europeo, tras la experiencia de dependencia del gas ruso que se agravó con la invasión de Ucrania en 2022.
La ministra alemana de Economía y Energía, Katherina Reiche, subrayó que el acuerdo busca evitar repetir la crisis energética que disparó la inflación y afectó a industrias intensivas en consumo energético.

Mensajes políticos
Los líderes europeos enviaron un mensaje claro:
- Dan Jørgensen, comisario europeo de Energía: “No permitiremos que Rusia utilice la energía contra nosotros”.
- Mette Frederiksen, primera ministra danesa: “No podemos ser dependientes energéticamente de ningún actor fuera de Europa. Si Europa es dependiente, Europa es frágil”.
- Friedrich Merz reiteró su aspiración de que Alemania logre construir el primer reactor de fusión nuclear del mundo, como parte de la estrategia de diversificación energética.
Contexto geopolítico
La firma del acuerdo se produjo pocos días después de que el presidente estadounidense Donald Trump renunciara a sus aspiraciones sobre Groenlandia tras un preacuerdo con la OTAN. Aunque la isla no figuró oficialmente en la agenda, su futuro estuvo presente en los debates, dada su relevancia estratégica en el Ártico.
La Declaración de Hamburgo marca un paso decisivo hacia la construcción de un polo energético limpio y seguro en el mar del Norte, con implicaciones que van más allá de la transición ecológica. Europa busca garantizar su autonomía energética, reducir la dependencia externa y consolidar su liderazgo en tecnologías renovables, mientras refuerza la seguridad de sus infraestructuras frente a amenazas globales.



