¿Cómo es la nueva batería polimérica orgánica de Texas que mantiene el 55% de su capacidad incluso a –40 °C?

Las olas de frío extremo exponen una de las mayores debilidades del sistema energético actual. Cuando las temperaturas caen bajo cero, muchas baterías reducen drásticamente su rendimiento.

En inviernos recientes del hemisferio norte, vehículos eléctricos y sistemas de respaldo fallaron. Así, el almacenamiento quedó en evidencia como eslabón frágil de la transición energética.

El problema central radica en el electrolito líquido. Al enfriarse, se vuelve viscoso o se solidifica, bloqueando el movimiento de iones.

Como consecuencia, la batería no carga ni entrega energía. Por ello, la búsqueda de soluciones adaptadas al frío se volvió prioritaria.

baterías sostenibles
La batería polimérica puede cambiar el rendimiento de los autos elécticos, ya que ofrece mantener el 55% de su capacidad, incluso en temperaturas extremas de hasta -40 °C. 

Un diseño innovador desde Texas

Investigadores de la Texas A&M University desarrollaron una batería polimérica orgánica dual-ion pensada para bajas temperaturas. El equipo introdujo cambios profundos en los materiales internos.

En lugar de forzar componentes tradicionales, optaron por polímeros electroactivos. Estos materiales son más flexibles y toleran mejor el frío extremo.

Además, incorporaron un electrolito basado en diglime. A diferencia de otros compuestos, mantiene su fluidez incluso cerca de –40 °C.

Los resultados muestran que la batería conserva 85% de su capacidad a 0 °C. Incluso a –40 °C mantiene cerca del 55%, con alto rendimiento energético.

Materiales que se adaptan al entorno

El enfoque también aborda la durabilidad estructural. Las baterías reales enfrentan vibraciones, impactos y dilataciones térmicas.

Para mejorar resistencia y reducir peso, se reemplazaron colectores metálicos. En su lugar se emplearon tejidos de fibra de carbono conductores.

Así, el dispositivo no solo almacena energía, sino que aporta rigidez estructural. Este concepto resulta clave en vehículos eléctricos y drones.

El diseño evita el efecto dominó que genera el frío en baterías convencionales. En consecuencia, ofrece mayor estabilidad en entornos exigentes.

¿Cómo es la nueva batería polimérica orgánica de Texas que mantiene el 55% de su capacidad incluso a –40 °C?. Foto: Ecoinventos.
¿Cómo es la nueva batería polimérica orgánica de Texas que mantiene el 55% de su capacidad incluso a –40 °C?. Foto: Ecoinventos.

Beneficios ambientales y energéticos del método

El principal aporte es la resiliencia climática. Las baterías capaces de operar bajo cero fortalecen redes en regiones frías. Esto resulta esencial para comunidades aisladas y parques renovables invernales. De ese modo, se garantiza suministro cuando la demanda se dispara.

Asimismo, la reducción de fallas disminuye la necesidad de sobredimensionar sistemas. Por lo tanto, se optimiza el uso de materiales y recursos.

El menor peso estructural también mejora eficiencia en movilidad eléctrica. En consecuencia, se reducen emisiones asociadas al transporte.

Aunque esta batería aún está en fase de investigación, el avance amplía el margen tecnológico. De esta manera, contribuye a consolidar energías limpias más fiables frente a eventos extremos.

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

La empresa Waymo lanza el robotaxi, un vehículo autónomo conocido como Ojai en EE.UU.

Waymo impulsa el futuro de la movilidad con su robotaxi Ojai, un vehículo autónomo eléctrico que redefine el transporte en Estados Unidos.

Tecnología pionera: España despliega inteligencia artificial para proteger ballenas y reforzar la seguridad marítima

España mejora la seguridad marítima con inteligencia artificial que detecta ballenas y fauna marina en tiempo real.

La energía solar dominará el sector eléctrico mundial para 2032, según BloombergNEF

La electrificación y las tecnologías limpias transforman el sector eléctrico mundial. Infórmate de los avances clave de este informe.

Un nuevo centro ambiental busca impulsar la recuperación ecológica de la cuenca Matanza-Riachuelo en Avellaneda

La creación del nuevo centro ambiental puede aportar múltiples beneficios para la región, como la generación de información científica.