El ambiente periglacial está conformado por suelos congelados —conocidos como permafrost o terrenos criogénicos— ubicados en las cercanías de los glaciares. Estos suelos tienen la capacidad de retener grandes cantidades de agua en forma de hielo, liberándola lentamente durante los períodos de mayor temperatura.
Este proceso convierte al ambiente periglacial en una “esponja natural”, que regula el caudal de ríos y arroyos, amortiguando sequías y evitando cambios bruscos en el suministro de agua. Su rol es estratégico para el abastecimiento de comunidades, la producción agrícola y la preservación de ecosistemas.
阿根廷的冰川法
La Ley de Glaciares de 2010 incluyó al ambiente periglacial dentro de su sistema de protección, estableciendo restricciones a actividades como la minería y la explotación de hidrocarburos. El objetivo era evitar daños que alteraran la capacidad de almacenamiento y regulación del agua.
Sin embargo, en 2026 se aprobó una reforma que modificó el alcance de la norma:
- Alcance limitado: la protección se restringe a glaciares y ambientes periglaciares con “función hídrica” específica.
- Competencia provincial: las provincias adquieren mayor autonomía para definir qué áreas proteger y qué actividades permitir.
- Rol del IANIGLA: el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales pasa de tener un rol científico central a uno meramente registral.
- Actividades habilitadas: se permiten proyectos mineros e hidrocarburíferos en zonas periglaciares si superan evaluaciones de impacto ambiental.
- Principio precautorio: se mantiene, pero ajustado a la función hídrica de cada área.

风险与警告
Especialistas y organizaciones ambientales advierten que flexibilizar la protección podría comprometer reservas estratégicas de agua en un contexto de crisis hídrica global. La pérdida de ambientes periglaciares afectaría directamente:
- El suministro de agua potable en regiones áridas.
- La producción agrícola, dependiente del deshielo.
- La biodiversidad, que necesita caudales estables para sobrevivir.
Además, la expansión de actividades extractivas en zonas sensibles podría generar impactos irreversibles en ecosistemas de montaña y aumentar la vulnerabilidad de comunidades que dependen de estos recursos.
发展与保护
El debate actual gira en torno al equilibrio entre desarrollo económico y conservación ambiental. Mientras sectores productivos sostienen que la reforma favorece inversiones en la zona andina, organizaciones ambientales remarcan que el agua es un recurso estratégico que debe priorizarse frente a cualquier actividad extractiva.
El ambiente periglacial es vital para la regulación hídrica de Argentina y su protección constituye un tema central en la política ambiental. La reforma de la Ley de Glaciares abre un nuevo escenario de discusión sobre cómo gestionar recursos naturales estratégicos, en un país donde el agua es cada vez más valiosa y su preservación resulta esencial para garantizar el futuro de las comunidades y ecosistemas.



