En Estados Unidos, la transición hacia una matriz energética limpia dejó de ser una aspiración para convertirse en una realidad palpable. Aunque todavía son pocas, algunas ciudades lograron abastecer toda su demanda eléctrica con fuentes renovables como la solar, eólica, hidroeléctrica y biomasa.
Este cambio no solo reduce emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también mejora la calidad del aire, fortalece la economía local y posiciona a estas comunidades como referentes en la lucha contra el cambio climático.
Más de 180 ciudades estadounidenses se comprometieron a alcanzar el 100% de electricidad limpia. Mientras algunas ya lo consiguieron, otras avanzan con políticas firmes y proyectos innovadores.
Las pioneras del 100% renovable
Actualmente, tres ciudades operan con energía renovable en su totalidad:
Burlington, Vermont
- Primera ciudad en lograrlo (2014).
- Utiliza una combinación de biomasa local, hidroeléctrica, eólica y solar.
- La central McNeil Generating Station emplea madera sostenible, mientras que la planta hidroeléctrica Winooski One fue adquirida con un bono de USD 12 millones.
- No aumentó tarifas energéticas en ocho años, garantizando electricidad limpia y asequible.
- Complementa su modelo con estaciones de carga para vehículos eléctricos y programas de resiliencia urbana.
Aspen, Colorado
- Desde 2015 funciona con 100% de energía renovable.
- Se abastece principalmente de hidroeléctricas, parques eólicos y gas de vertedero.
- Promueve la eficiencia energética con incentivos para bombas de calor y mejoras en edificios.
- La planta hidroeléctrica de Ridgway aporta 8 MW adicionales de energía limpia.
- Su modelo combina sostenibilidad con la protección de recursos naturales, clave para una ciudad turística.
Rock Port, Missouri
- Primera localidad en cubrir toda su demanda con energía eólica.
- Aprovecha los vientos abundantes de la región mediante parques eólicos locales.
- El liderazgo comunitario permitió reducir la dependencia de fósiles y generar empleo en el sector renovable.
- Ejemplo de cómo incluso comunidades pequeñas pueden alcanzar la autosuficiencia energética.

Otras ciudades en camino
Además de las pioneras, varias ciudades avanzan hacia el 100% renovable:
- Greensburg (Kansas): reconstruyó su infraestructura tras un desastre natural con criterios de eficiencia.
- Denton (Texas): combina energía eólica con una planta de gas natural para estabilizar precios.
- San Francisco y San Diego (California): expanden proyectos solares y eólicos con metas de abastecimiento total.
- Seattle (Washington): apuesta por la hidroelectricidad y electrificación en transporte y edificios.
- Honolulu (Hawái): integra energía solar, eólica y marina con el objetivo de autosuficiencia en 2045.
Los casos de Burlington, Aspen y Rock Port demuestran que la transición energética es posible y replicable. Estas experiencias refuerzan la idea de que la gestión local comprometida, la inversión en recursos renovables y la innovación tecnológica pueden transformar radicalmente la matriz energética.
El movimiento hacia ciudades 100% renovables no solo es un paso contra el cambio climático, sino también una oportunidad para construir comunidades más resilientes, con economías locales fortalecidas y mejor calidad de vida.



