El Observatorio del Autoconsumo de Cataluña, elaborado por el Instituto Catalán de Energía (Icaen), informó que en 2025 se registraron 14.873 nuevas instalaciones solares, lo que supone un crecimiento del 12% en el parque y un aumento del 18,3 % en la potencia instalada, con 253,23 MW adicionales.
En total, Cataluña cuenta con 138.419 instalaciones de autoconsumo fotovoltaico, que suman 1.634,55 MW de potencia.
Evolución reciente
Aunque el ritmo de nuevas instalaciones ha caído por tercer año consecutivo (42.000 en 2023, 21.500 en 2024 y 14.873 en 2025), se consolida la tendencia hacia equipos de mayor tamaño:
- Instalaciones de 5 a 25 kW: 6.967 nuevas.
- Instalaciones menores de 5 kW: 6.519 nuevas.
El autoconsumo compartido, que abastece a más de un consumidor, creció un 32,8 % en número de instalaciones y un 64,2 % en potencia, alcanzando 2.342 unidades y 67,8 MW.
Distribución por sectores
- Doméstico: 85,8 % de las instalaciones, con un 36,8 % de la potencia total.
- Industrial: 3 % de los equipos, pero 34 % de la potencia instalada.
- Grandes instalaciones (>100 kW): apenas 1 % del total, pero representan el 34,5 % de la potencia.
Distribución territorial
- Barcelona: 81.193 instalaciones y 964,52 MW.
- Gerona: 23.531 instalaciones y 251,13 MW.
- Tarragona: 22.262 instalaciones y 257,1 MW.
- Lleida: 11.433 instalaciones y 161,79 MW.

Políticas de impulso
La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, destacó que el autoconsumo refleja el compromiso de Cataluña con la transición energética y la descarbonización.
El Govern ha aprobado medidas de simplificación administrativa y fomenta las comunidades energéticas a través de la plataforma Comunitatenergetica.cat. Además, impulsa la instalación de sistemas solares en edificios públicos mediante la empresa pública La Energética.
Perspectiva a 2050
La Prospectiva Energética de Cataluña estima que serán necesarias 500.000 instalaciones de autoconsumo en servicio para alcanzar la meta de descarbonización en 2050. Este objetivo implica multiplicar por más de tres el parque actual y consolidar un modelo energético descentralizado, sostenible y participativo.
El autoconsumo fotovoltaico en Cataluña avanza hacia instalaciones más grandes y compartidas, consolidando un modelo energético descentralizado. Aunque el número de nuevas altas ha caído en los últimos años, la potencia instalada sigue creciendo, lo que refleja un cambio cualitativo en la transición energética catalana. El reto hacia 2050 será mantener el ritmo de expansión y garantizar que hogares, empresas e instituciones públicas participen activamente en la generación de energía limpia.



