Un sorprendente experimento en Westmill Solar Park, en Oxfordshire, ha revelado una transformación inesperada: un área junto a una planta solar se ha convertido en un refugio para la biodiversidad. Este cambio no fue producto de una nueva tecnología, sino del simple acto de permitir que 40 ovejas Cotswold y Lincoln pastaran entre los paneles durante el invierno.
La Biodiversidad en Plantas Solares: Más Allá de la Electricidad
La pregunta que muchos se hacen es si un espacio dedicado a la energía renovable puede ser también un santuario para la vida. En el caso de Westmill, la respuesta parece ser afirmativa, siempre que se planifique con un enfoque en el ecosistema. Esta planta solar, operativa desde 2011, abarca 30 acres y produce 4.5 GWh anuales, suficientes para alimentar 1,600 hogares.
El secreto está en el suelo. En lugar de dejar el terreno como un césped uniforme, se sembró una variedad de plantas autóctonas. Esto no solo mejora la estructura del suelo, sino que también proporciona hábitats para insectos y aves, aumentando la biodiversidad.
Los paneles solares de Westmill fueron específicamente seleccionados para ser compatibles con el pastoreo de ovejas. Esto asegura que los animales puedan moverse libremente sin dañar las instalaciones. Las ovejas pastan en invierno, un momento estratégico que minimiza el impacto sobre las plantas en flor y las aves nidificantes.
Este enfoque demuestra que, al gestionar una planta solar pensando en la biodiversidad, es posible lograr un equilibrio entre producción de energía y cuidado del entorno natural. El suelo enriquecido con raíces y flores proporciona alimento a insectos polinizadores, lo que a su vez atrae más especies animales.
Investigaciones recientes, como las realizadas por las universidades de Lancaster y Reading, confirman estos hallazgos. Al comparar varios parques solares en el Reino Unido, se observó un incremento en las poblaciones de abejas, mariposas y otros polinizadores en áreas con una variedad de especies florales.
La lección principal es que no basta con instalar paneles solares y esperar que la naturaleza prospere por sí sola. La biodiversidad florece cuando se gestionan cuidadosamente los recursos florales y el entorno circundante del parque.
Para regiones como España, donde el crecimiento de la energía fotovoltaica es tema de debate, el caso de Westmill ofrece un ejemplo inspirador. Al integrar prácticas sostenibles desde el inicio, es posible que la energía solar y la conservación de la biodiversidad avancen de la mano.
Un reciente estudio sobre polinizadores en estos parques ha sido publicado en Ecological Solutions and Evidence, confirmando la importancia de la gestión ecológica en las plantas solares.



