El gobierno de Francia anunció la creación de siete nuevas reservas biológicas y la ampliación de otras dos, sumando 157.000 hectáreas bajo protección estricta.
La medida, presentada el 9 de junio por el Ministerio de Transición Ecológica, Biodiversidad y Negociaciones Internacionales sobre Clima y Naturaleza, responde al objetivo de colocar el 10% del territorio nacional bajo protección estricta antes de 2030.
La ministra Monique Barbut explicó que la política busca “menos presión sobre los entornos naturales y una protección más sólida de las especies y los hábitats”.
Distribución de las nuevas áreas
La mayoría de la superficie protegida se concentra en la Guayana Francesa, que aporta el 99,5% de las nuevas hectáreas. En la Francia metropolitana, las reservas suman menos de 1.000 hectáreas.
Con esta incorporación, Francia alcanza el 6,43% de su territorio bajo protección estricta, con un total de 276 reservas biológicas reconocidas. La meta es sumar 250.000 hectáreas adicionales antes de 2030, de las cuales 180.000 se ubicarían en Guayana Francesa.
Reservas destacadas
- Picos Rocosos de Armontabo (Guayana Francesa): la más extensa, con 156.290 hectáreas de selva tropical y picos graníticos.
- Bosque antiguo de Buronnières (Seine-et-Marne).
- Bosques de montaña de Bannes-Ravines (Vosgos).
- Masas forestales mediterráneas de Pas de la Lauze (Hérault).
- Bosques de alta montaña de Chamalière-Peyre-Ourse (Cantal).
- Áreas de gran valor ecológico como Chatte-Pendue (Bas-Rhin), Twins of Ornes y Vau des Loups (Meuse).
Algunas reservas quedarán sujetas a evolución natural sin intervención humana, mientras que otras aplicarán estrategias de manejo activo para proteger especies y hábitats vulnerables.

Contexto internacional
La ampliación de áreas protegidas en Francia se enmarca en la meta global 30×30, acordada en 2022, que busca preservar el 30% de la superficie terrestre y marina del planeta antes de 2030.
Coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), la UNESCO designó 14 nuevas reservas de biosfera en 11 países, sumándose a las 26 incorporadas en 2023. La organización calificó la expansión como “sin precedentes”.
Debate sobre representatividad
Aunque el avance francés es significativo, genera debate la desigual distribución entre Guayana Francesa y el territorio continental. Las reservas en ultramar permiten sumar grandes extensiones, pero la protección de los ecosistemas europeos enfrenta mayores desafíos por la presión urbana, agrícola e industrial.
Francia avanza hacia su meta climática de 2030 con la ampliación de su red de reservas biológicas. El esfuerzo refuerza la defensa de hábitats y especies, aunque plantea el reto de equilibrar la protección entre sus territorios continentales y ultramarinos.
En un contexto global de crisis climática y pérdida de biodiversidad, estas medidas son esenciales para garantizar un futuro más sostenible.



