La Ciudad de Buenos Aires atraviesa una crisis inédita en su sistema de reciclaje urbano. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció que la nueva licitación de higiene urbana contempla trasladar las plantas de reciclado fuera del ejido porteño.
La medida amenaza uno de los sistemas de reciclaje inclusivo más reconocidos de América Latina y pone en riesgo el empleo de más de 6.000 recuperadores urbanos.
Impacto social y ambiental
El traslado de las plantas genera múltiples consecuencias:
- Pérdida de empleo para miles de familias que dependen de las cooperativas.
- Aumento de la huella de carbono, al tener que transportar materiales a mayores distancias.
- Encarecimiento de la logística y reducción de las tasas de recuperación.
- Retroceso en la economía circular, contradiciendo tendencias globales.
Organizaciones como la FACCyR, Taller Ecologista, FARN, Jóvenes x el Clima, GAIA y Fundación Avina, reunidas en el colectivo “El Reciclado está en Peligro”, advierten que la medida condena a la pobreza a cientos de familias y debilita el sistema de separación de residuos.
Antecedentes de retroceso
El plan de desarticulación comenzó en 2024:
- Incendio en el Centro Verde de Barracas, cuya recuperación nunca se concretó.
- Desalojo de la sede en Parque Avellaneda de la cooperativa Amanecer de los Cartoneros, única dedicada al reciclado textil.
A esto se suman el cierre de puntos verdes, la desaparición de campanas y contenedores, y la reducción de infraestructura de separación.

La paradoja porteña
Según datos de CEAMSE, en un solo mes la Ciudad dispuso 138.249 toneladas de residuos, lo que representa el 25% de toda la basura enterrada en el área metropolitana. En otras palabras, uno de cada cuatro kilos de residuos que llegan a CEAMSE proviene de CABA.
La paradoja es clara: la jurisdicción que más basura genera y entierra es la misma que planea sacar las plantas de reciclado de su territorio, pese a contar con la Ley de Basura Cero sancionada hace casi dos décadas.
Consultoría privada y falta de transparencia
El colectivo “El Reciclado está en Peligro” denunció la contratación de una consultoría privada por u$s 2,5 millones para elaborar un nuevo plan integral de gestión de residuos. Sin embargo, los resultados no se conocen públicamente.
Las organizaciones reclaman:
- Acceso a información sobre la licitación.
- Estudios de impacto ambiental del traslado de plantas.
- Cálculo de la huella de carbono de la relocalización.
- Garantías laborales para los trabajadores del sector.
Mientras el mundo avanza hacia la economía circular, la Ciudad de Buenos Aires retrocede. El sistema que durante años permitió recuperar materiales y generar trabajo genuino está en jaque.
La pregunta que queda flotando es si el Gobierno porteño tiene un plan real de gestión de residuos o si simplemente busca “sacar el problema de la vista”.



