El senador bonaerense Marcelo “Chuby” Leguizamón presentó un proyecto de ley en el Senado provincial para crear una licencia especial destinada a los trabajadores de la administración pública de la provincia de Buenos Aires. La propuesta busca reconocer el impacto emocional que genera la muerte de mascotas y otorgar un día de licencia por duelo.
La licencia sería de un día hábil, utilizable dentro de los tres días posteriores al fallecimiento de la mascota. Para acceder al beneficio, el empleado deberá presentar un certificado de defunción emitido por un veterinario y la mascota deberá estar previamente inscripta en un registro oficial que también sería creado por la ley.
Fundamentos del proyecto
Leguizamón argumenta que el vínculo entre las personas y los animales de compañía cambió significativamente en las últimas décadas.
El derecho y las ciencias del comportamiento avanzaron hacia el reconocimiento de los animales como seres sintientes, lo que se refleja en nuevas iniciativas legislativas en Argentina y en otros países.
El régimen actual de licencias en la provincia no contempla situaciones vinculadas al duelo por mascotas, pese a que especialistas en salud mental reconocen que estas pérdidas pueden generar consecuencias emocionales relevantes. Incorporar esta licencia permitiría adaptar la normativa laboral a las nuevas formas de organización familiar y afectiva.

Antecedentes internacionales
La iniciativa toma como referencia debates y proyectos en otros países que han buscado reconocer licencias laborales por la muerte de animales de compañía. En algunas jurisdicciones también se avanzó en normas que fortalecen la protección jurídica y el reconocimiento del vínculo humano-animal.
Si el proyecto prospera, Buenos Aires podría convertirse en una de las primeras provincias argentinas en incorporar este tipo de licencia para empleados públicos, instalando un debate que combina salud mental, derecho animal y régimen laboral.
Beneficios de las mascotas
El proyecto se apoya en la evidencia de que las mascotas son miembros clave de las familias y aportan beneficios a la salud física y emocional:
- Reducción del estrés: acariciar a un animal libera endorfinas y disminuye el cortisol.
- Mejor salud cardiovascular: pasear a un perro ayuda a controlar la presión arterial y evita el sedentarismo.
- Compañía y socialización: evitan la soledad y facilitan la interacción con otras personas.
- Educación en valores: cuidar a un animal enseña respeto, empatía y responsabilidad, especialmente en niños.
La propuesta de licencia por duelo de mascotas refleja un cambio cultural y jurídico en la forma de entender el vínculo humano-animal.
Reconocer el impacto emocional de estas pérdidas en el ámbito laboral es un paso hacia la construcción de políticas más sensibles y adaptadas a la realidad afectiva de las familias.



