La petrolera estatal Petrobras comenzó la perforación en el Margen Ecuatorial, una franja costera y marina que se extiende desde la desembocadura del río Amazonas hacia el Atlántico, frente a los estados de Amapá y Rio Grande do Norte.
La licencia ambiental fue otorgada por IBAMA en octubre de 2025, tras años de solicitudes denegadas, presiones políticas —incluido el presidente Luiz Inácio Lula da Silva— y críticas de ambientalistas.
Riesgos para el arrecife amazónico
El sistema arrecifal amazónico, ubicado a menos de 40 km del bloque FZA-M-59 donde Petrobras perfora el pozo Morpho, es el principal foco de preocupación.
- Descubierto en la década de 1970 y descrito oficialmente en 2016, este ecosistema abarca 9.500 km².
- En 2017, Greenpeace difundió imágenes inéditas de corales en aguas turbias, un hallazgo sorprendente por las condiciones poco favorables para su proliferación.
- El arrecife funciona como corredor de biodiversidad entre el Atlántico y el Caribe, interdependiente de otros ecosistemas en la desembocadura del Amazonas.
Escenarios de riesgo
Los científicos advierten que un derrame podría tener consecuencias regionales:
- Macromareas: en la costa de Pará y Amapá el nivel del agua puede subir más de 5 metros al día, arrastrando residuos hacia la zona costera.
- Corrientes marinas: en 2024, Greenpeace Brasil liberó boyas con GPS para estudiar los movimientos de las corrientes, demostrando la complejidad de la dispersión de contaminantes.

Impacto en comunidades locales
Más allá del daño ambiental, un accidente afectaría directamente a la pesca artesanal, predominante en la costa amazónica.
El pargo (Lutjanus purpureus), segundo producto pesquero marino de exportación más valioso de Brasil, podría sufrir pérdidas irreparables.
Conflictos legales y sociales
En octubre de 2025, ocho organizaciones indígenas, quilombolas y de pescadores presentaron una demanda ante el Tribunal Federal de Pará, con el Ministerio Público como codemandante. Alegaron:
- Falta de consulta a comunidades locales.
- Ignorar impactos climáticos del proyecto.
- Deficiencias en los modelos de concesión de licencias.
El caso fue transferido a Amapá por orden del TRF1, estado del presidente del Senado, Davi Alcolumbre, defensor de la exploración petrolera.
Debate sobre transición energética
El gobierno brasileño sostiene que los ingresos del petróleo financiarán la transición hacia energías renovables. Sin embargo, especialistas como Araújo cuestionan la lógica: “Expandir la producción para financiar la transición no es lógico”.
Petrobras estima que la etapa inicial de perforación durará cinco meses, aunque la fuga de fluido ya pospuso la fecha de finalización. Si se encuentra petróleo de alta calidad, la empresa solicitará licencias adicionales para ampliar la exploración.
La perforación en el Margen Ecuatorial abre un nuevo capítulo en la tensión entre desarrollo económico y conservación ambiental. El arrecife amazónico, poco conocido y vital para la biodiversidad, enfrenta riesgos que podrían trascender fronteras.
El desenlace dependerá de cómo Brasil equilibre sus objetivos energéticos con la protección de uno de los ecosistemas más singulares del planeta.



