España se prepara para enfrentar una intensa ola de calor extremo a partir de este jueves, provocada por una robusta dorsal anticiclónica que elevará significativamente las temperaturas. El fenómeno transformará gran parte de la Península Ibérica en un auténtico “horno ibérico”, con pronósticos que indican máximas superiores a los 40 °C en diversas regiones del país.
El impacto del “horno ibérico” en España
Este evento climático podría convertirse en una “cúpula de calor”, un mecanismo atmosférico que atrapa el aire caliente cerca del suelo, limitando la entrada de masas de aire más frescas. Tal condición es similar a lo observado recientemente en otras partes de Europa, donde se han registrado temperaturas récord.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), a través de su portavoz Rúben del Campo, ha señalado que este aumento térmico progresivo podría desembocar en una nueva ola de calor. La persistencia de estas condiciones es atribuida a un potente anticiclón que inhibe la disipación del calor acumulado en el terreno.
Las regiones de Extremadura, Castilla-La Mancha, el valle del Guadalquivir y sectores de Madrid y el valle del Ebro son los más propensos a experimentar temperaturas que superen los 40 °C, incrementando el riesgo de golpes de calor y incendios forestales.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido que estas anomalías cálidas podrían persistir durante las siguientes semanas, con registros de hasta 10 grados por encima de lo normal para esta época del año.
Los expertos, como el meteorólogo de Meteored, Samuel Biener, prevén que en vastas zonas del interior y oeste peninsular se alcancen temperaturas superiores a los 40 grados, acompañadas de noches tropicales.
Las recomendaciones de las autoridades sanitarias de España incluyen evitar la exposición al sol durante las horas pico, mantener una hidratación adecuada y limitar la actividad física intensa al aire libre, especialmente para niños, mayores y personas con enfermedades crónicas.



