El presidente José Antonio Kast, en el poder desde marzo de 2026, ha impulsado una agenda económica que prioriza la inversión y la reducción del Estado por encima de la protección ambiental. En apenas tres meses, su gobierno derogó decretos, retrasó áreas protegidas y promovió reformas que subordinan la gobernanza ambiental a intereses empresariales.
Chile, con un historial ambiental significativo, es parte del Acuerdo de Escazú y del Acuerdo de París, además de liderar negociaciones globales sobre plásticos y alta mar. Sin embargo, las medidas recientes ponen en riesgo décadas de avances.
Decretos derogados y retrocesos normativos
En su segundo día de gobierno, Kast derogó 43 decretos supremos aprobados por Gabriel Boric, que incluían:
- Normas de emisión de contaminantes.
- Designación de nuevas áreas protegidas.
- Instrumentos de gestión climática.
El Ministerio de Medio Ambiente justificó la suspensión como una “revisión operativa”, pero solo seis decretos han sido reintroducidos. Los restantes siguen sin claridad, lo que genera incertidumbre en comunidades y organizaciones que participaron en su elaboración.
Reformas en el Plan Nacional de Reconstrucción
El gobierno incluyó reformas ambientales regresivas en un proyecto de ley “ómnibus” junto con medidas fiscales y laborales, dificultando el escrutinio público. Entre los cambios más polémicos:
- Seguro estatal: fondos públicos indemnizarían a empresas cuyas resoluciones ambientales sean anuladas por tribunales.
- Supresión de recursos administrativos: comunidades perderían mecanismos para impugnar proyectos de desarrollo.
- Reducción de plazos de apelación: se limitaría la capacidad de defensa ciudadana frente a proyectos contaminantes.

El futuro del SBAP en riesgo
El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), creado en 2023 tras más de una década de debate, consolidó la protección de ecosistemas en un único organismo. Chile cuenta con más de 160 áreas protegidas, que representan el 37% de su superficie terrestre y marina.
El SBAP es esencial para definir dónde pueden instalarse proyectos de inversión y proteger áreas valiosas de biodiversidad. Sin embargo, el gobierno busca retrasar su reglamentación y la identificación de sitios prioritarios, debilitando su implementación.
Biodiversidad excepcional bajo amenaza
Chile alberga ecosistemas únicos:
- El desierto de Atacama, el más árido del mundo.
- Valles mediterráneos.
- Ecosistemas insulares.
- Cordilleras patagónicas.
La protección de esta diversidad depende de marcos legales sólidos. Retrasar el SBAP y flexibilizar regulaciones expone estos territorios a riesgos irreversibles.
Los logros ambientales de Chile fueron fruto de décadas de esfuerzo y consenso democrático. La agenda de Kast, al subordinar la protección ambiental a la inversión empresarial, amenaza con desmantelar ese legado.
El futuro del país dependerá de si logra equilibrar desarrollo económico con la defensa de su biodiversidad y el cumplimiento de compromisos internacionales.



