Un mono ardilla (Saimiri oerstedii), especie en peligro de extinción en Costa Rica, fue recuperado en un operativo conjunto entre el SINAC, el OIJ y la Fiscalía de Coto Brus. La acción se originó tras una denuncia ciudadana en la comunidad de Agua Buena, donde el animal era mantenido ilegalmente y presuntamente ofrecido para comercio ilícito.
El sospechoso fue detenido portando al ejemplar en una mochila cerca de una escuela y quedó a disposición del Ministerio Público.
Tras el decomiso, el mono ardilla quedó bajo custodia del SINAC de Coto Brus, que coordinó su traslado a un centro de manejo autorizado. Allí recibirá atención veterinaria especializada para evaluar su estado de salud, posibles afectaciones derivadas de su cautiverio y definir el procedimiento más adecuado para su recuperación. Si las condiciones lo permiten, podría ser reinsertado en su hábitat natural.
Importancia ecológica y legal
El mono ardilla, también conocido como tití, es uno de los primates más vulnerables del país.
- Está incluido en el Listado Oficial de Especies de Fauna Silvestre en Peligro de Extinción (Resolución R-SINAC-CONAC-092-2017).
- Su población disminuye por la pérdida de hábitat y el tráfico ilegal de fauna silvestre.
- Cumple un rol esencial en el equilibrio de los ecosistemas tropicales, al dispersar semillas y mantener la dinámica de los bosques.
La legislación costarricense protege estrictamente a esta especie. La captura, tenencia, transporte o comercialización de fauna silvestre sin autorización constituye un delito ambiental que puede derivar en sanciones penales y económicas.
Declaraciones oficiales
Luis Sánchez, gerente de Manejo de Recursos Naturales del Área de Conservación La Amistad Pacífico, recordó que la extracción de animales de su medio natural compromete los programas nacionales de conservación.
El MINAE y el SINAC reiteraron que toda la fauna silvestre constituye patrimonio natural del Estado y que su protección es clave para mantener la biodiversidad.

Valor de la denuncia ciudadana
Las autoridades destacaron que la denuncia ciudadana fue determinante para localizar al ejemplar y desarrollar el operativo. Instaron a la población a seguir reportando casos de caza, captura, transporte, tenencia o comercio ilegal de fauna silvestre mediante los canales oficiales.
Este caso demuestra cómo la participación comunitaria puede marcar la diferencia en la defensa de especies amenazadas. Sin la alerta inicial, el mono ardilla probablemente habría terminado en el mercado ilegal, reduciendo aún más sus posibilidades de supervivencia.
Contexto regional
El tráfico ilegal de fauna es uno de los principales problemas ambientales en América Latina. Costa Rica, pese a su reconocida política de conservación, enfrenta desafíos constantes en el control de estas prácticas.
Los monos ardilla son especialmente vulnerables porque su pequeño tamaño y apariencia llamativa los convierten en objetivos frecuentes para el comercio ilegal de mascotas.
La recuperación de este ejemplar se suma a otros esfuerzos regionales para combatir el tráfico de especies, reforzando la necesidad de cooperación entre instituciones y comunidades.
El rescate del mono ardilla en Coto Brus refleja la importancia de la colaboración interinstitucional y de la participación ciudadana en la protección de especies en peligro. El proceso judicial continuará mientras el animal recibe atención especializada, con la esperanza de que pueda regresar a su entorno natural y contribuir nuevamente al equilibrio de los ecosistemas costarricenses.
Este caso también subraya que la conservación no depende únicamente de leyes y protocolos, sino del compromiso activo de la sociedad para denunciar y frenar el comercio ilegal de fauna.



