Costa Rica ha dado un paso firme para proteger sus áreas naturales mediante una reforma que endurece las multas por ingreso ilegal a sus parques nacionales. Este cambio llega tras el descubrimiento de numerosos accesos no autorizados en un breve periodo, lo que llevó al Congreso a actuar enérgicamente contra el turismo clandestino.
Multas millonarias para proteger los parques nacionales
La nueva legislación establece que las sanciones económicas pueden ascender a 4,6 millones de colones, aproximadamente 9.000 dólares, en casos de incursiones en zonas de alto riesgo como los cráteres volcánicos. Estas medidas buscan no solo prevenir daños irreversibles a los ecosistemas, sino también proteger a los turistas de situaciones peligrosas.
Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, las autoridades detectaron más de 400 accesos ilegales a áreas protegidas, con el volcán Irazú encabezando la lista con 200 casos, seguido por la isla San Lucas y otros volcanes como Arenal, Poás y Turrialba.
Operadores turísticos también enfrentarán duras sanciones, que van desde 3 millones hasta 4,6 millones de colones si llevan a visitantes a lugares peligrosos. Esto refleja la firme determinación del gobierno de garantizar el respeto y la conservación del patrimonio natural del país.
El ministro de Ambiente y Energía, Franz Tattenbach, resaltó que esta normativa no solo pretende salvaguardar vidas, sino también disuadir prácticas que ponen en riesgo la biodiversidad y el equilibrio ambiental.
El dinero recaudado de las multas se destinará a mejorar la vigilancia y protección de las áreas silvestres, asegurando así un uso sostenible de los recursos naturales y la seguridad de los visitantes.
Yeimy Cedeño, jefa del departamento de Control y Protección del SINAC, subrayó que estos accesos ilegales causan daños significativos, alterando hábitats y amenazando especies en peligro. Además, afirmó que estas prácticas exponen a los visitantes a riesgos naturales sin las garantías de seguridad necesarias.



