Un suceso histórico ha marcado la biodiversidad californiana: una loba ha sido detectada en Los Ángeles después de cien años de ausencia, señalando un avance en la recuperación del lobo gris tras su casi extinción. Este ejemplar, una hembra joven con collar GPS, apareció en una zona remota del norte del condado durante el fin de semana.
Loba en Los Ángeles: un regreso tras cien años
El Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California confirmó que este es el registro más al sur de un lobo en el estado, siendo el primero desde principios del siglo XX en esta región. Este avistamiento redefine el mapa de la fauna silvestre local.
La llegada del lobo gris a Los Ángeles, documentada por dispositivos de rastreo instalados en mayo, confirma su presencia meridional en California. Esta loba está en fase de dispersión, en búsqueda de un compañero, lo que simboliza el retorno de un depredador crucial, cuya población fue reducida drásticamente debido a políticas federales relacionadas con la ganadería.
Este evento inaugura un nuevo capítulo en la coexistencia entre carnívoros grandes y áreas habitadas por humanos. Históricamente, el lobo fue eliminado a favor de los intereses ganaderos, pero hoy se abre un diálogo renovado sobre la conservación de estas especies.
En el fin de semana, la loba fue vista en las montañas de Santa Clarita, siendo la primera vez en un siglo que se documenta un lobo en esta área, según el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW). Este avistamiento marca un hito en la recuperación de la especie.
De acuerdo con Axel Hunnicutt, coordinador estatal de lobos grises del CDFW, la loba, conocida como BEY03F, fue rastreada desde una manada en el condado de Tulare. Se presume que dejó esa zona hace aproximadamente una semana.
En su búsqueda de pareja, la loba sigue en movimiento, lo que indica que aún no ha encontrado un compañero ni un entorno adecuado. Esta especie, Canis lupus, fue prácticamente eliminada en California durante un programa de erradicación federal a principios del siglo XX.
Para 2020, había solo ocho lobos documentados en el estado, y en 2023, se confirmó una nueva manada en el Bosque Nacional Sequoia, compuesta por una hembra adulta y cuatro crías, dos hembras y dos machos. No está claro si BEY03F pertenece a esta nueva manada.
La loba adulta es descendiente directa del famoso lobo OR-7, que llegó desde Oregón en 2011, siendo el primer lobo salvaje en California en casi 90 años. Aunque su conexión con la manada del Bosque Nacional Sequoia sigue siendo incierta, su linaje remonta a migrantes de Oregón.



