El gobierno brasileño, liderado por Luiz Inácio Lula da Silva, ha lanzado el ambicioso Plan Clima Brasil con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes en un 67% para 2035. Este plan prioriza la lucha contra la deforestación y la protección de los territorios indígenas.
Plan Clima Brasil: Proteger bosques y enfrentar desafíos energéticos
A pesar de sus objetivos, el plan enfrenta críticas por prevé un aumento en las emisiones de los sectores energético y agropecuario. Estas contradicciones han sido señaladas por grupos ecologistas que demandan una clara transición del uso de combustibles fósiles.
Entre las medidas destacadas se encuentra la prohibición de la tala en tierras públicas hasta 2030, la demarcación de 4.5 millones de hectáreas de tierras indígenas y la creación de nuevas áreas de conservación, que suman más de 4 millones de hectáreas hacia 2027.
El plan también establece metas para erradicar las emisiones provenientes de la deforestación en bosques públicos para 2030, con una expectativa de estabilización o ligera disminución en las emisiones agrícolas.
El Plan Clima sirve como una guía para implementar la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC), buscando disminuir las emisiones entre un 59% y un 67% para 2035 respecto a los niveles de 2005.
En materia agrícola, el plan prevé mantener o reducir levemente las emisiones. Sin embargo, estima un aumento del 1% en 2030 comparado con 2022, y para 2035, las emisiones podrían bajar un 7% o subir un 2%.
En lo que respecta al sector energético, se anticipa un incremento del 33% en las emisiones para 2030, y una subida de hasta el 44% para 2035, debido a la expansión en la producción de combustibles fósiles y biocombustibles. La estrategia energética del país contempla una matriz eléctrica con un 86% de fuentes renovables.
Grupos ecologistas, como Greenpeace, valoran el enfoque integral del Plan Clima en la lucha contra el cambio climático, pero critican la falta de pasos concretos para reducir el uso de combustibles fósiles. El gobierno ha anunciado que presentará un plan para la transición energética, aunque sigue avanzando en la exploración de nuevos yacimientos.



