El pasado 9 de agosto, la elefanta Kenya cumplió su primer mes viviendo en el Santuario de Elefantes de Brasil, ubicado en Mato Grosso, donde comienza a dejar atrás los años de cautiverio y a reconectar con su naturaleza salvaje.
Coincidiendo con el Día Mundial del Elefante (12 de agosto), su historia se convierte en símbolo de resiliencia, recuperación y esperanza.
Exploración, juego y autonomía: el día a día de Kenya en el santuario
Según los últimos reportes del santuario, Kenya está descubriendo su fuerza y explorando activamente su nuevo hábitat.
Se han observado árboles derribados, caminatas nocturnas y elecciones alimenticias espontáneas, señales de que su mente se mantiene activa y su cuerpo en movimiento.
“Ahora se da cuenta de que hay muchas actividades posibles a lo largo del día. Se está volviendo más segura e independiente”, explican sus cuidadores.
Para estimular el juego y el contacto con la tierra, el equipo utiliza retroexcavadoras para formar montículos de arena, donde Kenya y su compañera Pupy pueden exfoliarse, revolcarse y marcar el terreno con sus cuerpos.

Salud y recuperación: desafíos médicos tras años de cautiverio
Kenya presenta lesiones cutáneas crónicas, con zonas de piel muerta en la espalda y los costados. El proceso de curación es lento, pero ya se observan avances gracias al contacto con la naturaleza, el spray medicinal y la exfoliación regular.
“Después de mudar la piel muerta, aparecerá una capa intermedia antes de dar paso a una piel sana y fuerte”, explican desde el santuario.
También se trabaja en la higiene del colmillo y en la aclimatación al pasillo de tratamiento, donde Kenya debe sentirse segura para recibir atención médica. Aunque no responde fácilmente a los refuerzos positivos con comida, cuando decide colaborar, lo hace con concentración y docilidad.
La elefanta Kenya demuestra afecto y consideración hacia sus cuidadores
Uno de los gestos más conmovedores es que Kenya saca su trompa por debajo de la última valla, una señal de sumisión y respeto hacia los humanos. Además, cuando recibe alimentos que no desea, los deja a un lado con suavidad, sin agresividad ni rechazo brusco.
“Es una elefanta muy considerada. Su comportamiento refleja una sensibilidad especial”, destacan los cuidadores.
Día Mundial del Elefante: una fecha para reflexionar y actuar
Cada 12 de agosto, se celebra el Día Mundial del Elefante para generar conciencia sobre la crítica situación de estos mamíferos, cuya población ha caído de 5 millones en África a solo 600.000 ejemplares en todo el mundo. La principal causa: el comercio ilegal de marfil, que amenaza no solo a la especie, sino también a los ecosistemas que habita.
La iniciativa es impulsada por la Fundación para la Reintroducción de los Elefantes, que promueve la conservación, el rescate y la creación de santuarios como el de Mato Grosso, donde historias como la de Kenya se transforman en testimonios vivos de recuperación y dignidad animal.



