Un operativo coordinado contra el tráfico ilegal permitió el rescate de 110 aves autóctonas en San Juan.
Las Unidades Rurales de la Policía provincial lograron desarticular una red dedicada a la captura y comercialización clandestina de especies protegidas.
La intervención policial derivó en la detención de tres personas y el secuestro de 150 jaulas utilizadas para mantener a los animales en cautiverio.
Operativos simultáneos en San Juan contra el tráfico ilegal de aves
Los agentes realizaron allanamientos en dos viviendas particulares y detectaron actividades de tráfico de aves también en la vía pública.
Durante las inspecciones, las autoridades identificaron la tenencia y comercialización ilegal de diversas especies protegidas por la normativa de fauna silvestre.
Fuentes policiales confirmaron el rescate de 110 ejemplares que permanecían en condiciones de cautiverio.

La diversidad de las especies rescatadas
Entre las aves recuperadas se identificaron benteveos, zorzales negros y cardenales rojos, especies ampliamente buscadas en el mercado ilegal.
La lista incluye también jilgueros, chamuchines, reinas moras, tordos laguneros y negros, corbatitas, mixtos boquenses, reyes del bosque y vira vira.
Además, los operativos permitieron rescatar aves como canarios, diucas, siete colores, piquitos de oro y loros amazónicos, entre otras variedades autóctonas afectadas por el tráfico ilegal.
Las especies decomisadas representan una muestra de la biodiversidad regional sometida a presión por la captura furtiva.
Tres detenidos con antecedentes por delitos similares
Los aprehendidos fueron identificados como Rojas (31 años), Ferreira (75) y Berroca (41). Este último ya contaba con antecedentes por infracciones similares relacionadas con el tráfico ilegal de fauna y aves, según precisaron fuentes policiales.
Así, la reincidencia de uno de los detenidos evidencia la persistencia de estas redes clandestinas en la región.
Además del rescate de las aves en cautiverio, los agentes incautaron aproximadamente 150 jaulas de diversos tamaños.
También se secuestraron trampas, jaulines de traslado y distintos dispositivos de captura ubicados a ras del suelo.
Estos elementos son utilizados habitualmente en la caza furtiva y el posterior transporte de animales silvestres destinados al tráfico ilegal de aves.
El material decomisado será analizado como prueba en la investigación judicial que busca determinar el alcance de la red.
Las actuaciones quedaron a disposición de la Justicia, que continuará con la investigación por presunta violación a la normativa vigente de protección de la fauna silvestre.
Los fiscales analizarán las pruebas recolectadas para establecer responsabilidades y eventuales conexiones con otras redes de tráfico ilegal de fauna.
El caso representa un golpe significativo contra el comercio clandestino de aves en la provincia y refuerza los esfuerzos de conservación de especies autóctonas amenazadas por la actividad ilegal.



