La Policía local detuvo a un cazador furtivo en Río Negro en un paraje rural cercano a Dina Huapi, localidad vecina de Bariloche. El hecho ocurrió en la zona de La Fragua, donde pobladores denunciaron haber escuchado detonaciones de arma de fuego en terrenos privados.
Había faenado a tres ciervos y llevaba más de 350 kilos de carne en su camioneta, según detallaron las autoridades.
El operativo se llevó a cabo el miércoles pasado con la participación de la Brigada Rural, personal de la Comisaría 36 y del destacamento 169º de Villa Llanquín.
Cazador furtivo en Río Negro: hallaron armas y herramientas de caza ilegal

Durante el procedimiento, los agentes interceptaron una camioneta Ford Ranger conducida por un único ocupante. En la caja de carga encontraron tres ciervos faenados, con un peso total superior a los 350 kilos de carne, según informaron fuentes oficiales.
Con la autorización judicial correspondiente, los efectivos revisaron el interior del vehículo. Allí secuestraron una carabina, proyectiles y cuchillos que habrían sido utilizados para atacar a los animales. Tanto las armas como la carne incautada quedaron bajo resguardo de las autoridades.
El sospechoso fue trasladado a Dina Huapi para su identificación y el inicio de las actuaciones judiciales.
Caza furtiva: los delitos y sanciones vigentes
Al detenido se le imputan los delitos de portación ilegal de arma de fuego, violación de domicilio y transgresión de normativas provinciales y nacionales de conservación de la fauna silvestre.
En ese sentido, cabe señalar que la legislación actual argentina establece que la caza ilegal puede acarrear severas sanciones:
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Multas económicas de alto valor.
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Suspensión o cancelación de licencias de caza.
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Decomiso de las piezas cazadas y de las armas utilizadas.
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Incluso penas de prisión, dependiendo de la gravedad del hecho y de la normativa vigente en cada jurisdicción.
Este caso se suma a los numerosos episodios de caza furtiva en la Patagonia, una práctica que amenaza gravemente a la biodiversidad y al equilibrio de los ecosistemas naturales de la región.
Un flagelo que pone en alerta a las autoridades: el caso de Jujuy
La caza furtiva de vicuñas en Jujuy aumentó y genera preocupación. Se trata de una amenaza grave para la fauna silvestre de la provincia, y por ese motivo las autoridades comenzaron a implementar nuevas medidas.

Advirtió sobre la situación Malvina Quintana, directora de Biodiversidad y Áreas Protegidas del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático.
Entre las especies más afectadas, además de las vicuñas, están los pecaríes de collar (vulnerable), el pecarí labiado (en peligro de extinción), las corzuelas y los tapires, ambos catalogados como vulnerables.
En la Puna jujeña, el problema más crítico es la caza ilegal de vicuñas, animales protegidos por leyes nacionales y provinciales.



