La población de jaguares en México creció de 4.800 ejemplares en 2018 a 5.326 en 2024, según el Tercer Censo Nacional del Jaguar, coordinado por la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar (ANCJ).
Aunque el dato es alentador, la especie continúa clasificada como “en peligro”, lo que exige acciones sostenidas y multisectoriales para garantizar su supervivencia.
Un monitoreo sin precedentes en América Latina
El estudio abarcó 414.000 hectáreas en 23 sitios de 15 estados, con tecnología de punta y participación comunitaria.
El censo se realizó en estados como Sonora, Jalisco, Chiapas, Quintana Roo y Yucatán, convirtiéndose en el monitoreo más amplio de mamíferos en México y uno de los más ambiciosos del mundo. Se instalaron 920 cámaras trampa durante 90 días, complementadas con modelos matemáticos y estadísticos avanzados.
“Este esfuerzo confirma que el jaguar, símbolo biológico y cultural de México, está resistiendo”, afirmó el Dr. Heliot Zarza Villanueva, investigador de la UAM.

Ciencia, territorio y colaboración
El censo involucró a 49 especialistas y articuló academia, comunidades locales, gobierno y sociedad civil.
“La unión por la preservación de una especie tan importante ha dado resultados increíbles”, destacó Humberto Peña, coordinador de estrategias estatales.
El equipo incluyó expertos como Rebeca Calanoce, José González Maya, Daniela Medellín y Humberto Adán Peña, bajo la coordinación de Gerardo Ceballos, presidente de la ANCJ.
Corredores biológicos y conservación productiva
Se recomienda proteger territorios fuera de áreas naturales mediante prácticas compatibles con la biodiversidad.
La conservación del jaguar requiere conectividad ecológica, por lo que se promueve el diseño de corredores biológicos que integren producción sostenible, restauración y participación comunitaria.
Jaguar: especie clave, paraguas y bioindicador
La presencia del jaguar garantiza el equilibrio ecológico y la salud de los ecosistemas.
- Depredador tope: regula poblaciones de presas y protege la vegetación
- Bioindicador: su existencia refleja ecosistemas bien conservados
- Especie paraguas: su protección beneficia a cientos de especies
- Servicios ecosistémicos: sus hábitats proveen agua, capturan carbono y regulan inundaciones
Un símbolo ancestral y vigente
Este imponente felino representa poder, fertilidad y conexión con lo sagrado en las culturas indígenas.
- Culturas prehispánicas: olmecas, mayas y mexicas lo veneraban como guardián de la selva y figura divina
- Rituales actuales: pueblos indígenas realizan ceremonias propiciatorias de la lluvia en su honor
- Arte y cosmovisión: su imagen está presente en textiles, cerámicas y narrativas comunitarias
Foto de portada: EE



