Otra ballena muerta y la alarma se enciende en las costas bonaerenses.
Apenas una semana después del sombrío hallazgo de una ballena sin vida en la Costanera Norte de la Ciudad de Buenos Aires, este lunes se confirmó la aparición de otro ejemplar en similares condiciones, flotando en las aguas del Río Paraná, a la altura de la ciudad de Zárate.
Este descubrimiento marca el tercer caso de ballenas muertas registrado en las últimas dos semanas, lo que genera una creciente preocupación entre especialistas y ambientalistas. Previamente, ya se había reportado un incidente similar en la localidad de Vicente López.
Un cuerpo en descomposición y un operativo de rastreo
El animal, cuya presencia fue advertida flotando cerca de la costanera por un grupo de transeúntes, se encontraba en un avanzado estado de descomposición, lo que dificultaba una identificación inicial precisa.

Tras recibir el aviso del hallazgo, personal de la Prefectura Naval Argentina (PNA) se hizo cargo de inmediato del operativo de rastrillaje y aseguramiento de la zona.
Desde la fuerza de seguridad, se informó rápidamente a los especialistas de la Dirección Nacional de Fauna Silvestre y del CONICET.
Estos expertos se trasladaron al lugar para llevar a cabo los peritajes correspondientes, con el objetivo primordial de determinar las causas exactas de la muerte de este mamífero marino.
Posibles causas y el enigma de la ruta fluvial
Los científicos que intervienen en la investigación no descartan diversas hipótesis sobre la muerte del ejemplar, que preliminarmente podría tratarse de una ballena jorobada.
Entre las posibilidades que se barajan, figuran colisiones con embarcaciones en alta mar o en su ruta hacia la costa, complicaciones de salud que la debilitaron fatalmente, o incluso las consecuencias adversas de tormentas en alta mar que pudieron desorientarla o herirla, provocando su deceso.
Una de las primeras versiones que circulan sugiere que la ballena podría haber nadado durante varias horas desde el mar, atravesando un tramo considerable de aguas dulces hasta llegar a ese sector del Río Paraná.
Esta hipótesis subraya la inusual ruta del cetáceo y plantea interrogantes sobre los factores que lo llevaron tan río adentro.
En cuanto a la remoción del cuerpo, la Prefectura Naval informó que la operación está bajo un minucioso análisis, dado que se debe considerar el potencial impacto ambiental que una maniobra de esta envergadura podría generar en el ecosistema fluvial.
Ballena muerta, un patrón alarmante: los casos precedentes
El hallazgo en Zárate de la ballena muerta se suma a una serie de eventos similares que han conmocionado a la opinión pública en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en las últimas dos semanas:
- Ballena en Costanera Norte: La semana anterior, un episodio idéntico se registró en la Ciudad de Buenos Aires. Una ballena de aproximadamente seis metros de largo fue encontrada encallada en la Costanera Norte, específicamente en las inmediaciones del Parque de la Memoria y el complejo Tierra Santa. Al día siguiente de su descubrimiento, se iniciaron las complejas tareas para obtener muestras del ejemplar y, posteriormente, removerlo del lugar. Esta labor, llevada a cabo por personal de Prefectura Naval, demandó un operativo considerable que incluyó la utilización de tres embarcaciones.
- Cetáceo en Vicente López: La noticia de la ballena en Costanera Norte había generado ya un fuerte impacto porque, apenas cinco días antes, el 9 de julio, otro cetáceo fue hallado muerto por un pescador a la altura del kilómetro 18 del canal costero, en Vicente López. En aquella ocasión, personal de la misma fuerza de seguridad constató que el mamífero estaba sin vida y encallado en la zona del barrio de La Lucila. Este primer caso también fue particularmente llamativo, ya que la ballena era fácilmente divisible y se encontraba tendida a muy pocos metros de la costa, con sus aletas hacia arriba, y en un profundo estado de putrefacción.
La recurrencia de estos hallazgos genera una profunda inquietud y un llamado urgente a las autoridades y la comunidad científica para intensificar las investigaciones y comprender las causas detrás de esta preocupante serie de muertes de cetáceos en aguas bonaerenses.



